Hijos del Poder, entre la experiencia y la gloria en un fin de semana a puro Newcom

El conjunto de Río Grande participó en el octavo aniversario de la agrupación Las Pochitas, en Río Gallegos, donde compitió en las categorías +50 y +60 Mixto. La formación riograndense tuvo una destacada actuación, alcanzó la final de +60 y terminó quedándose con el subcampeonato. Más allá de los resultados, el certamen significó una valiosa experiencia de cara a los próximos desafíos, entre ellos la posibilidad de participar en los Juegos Nacionales Evita.

Río Grande.- El Newcom volvió a convertirse en punto de encuentro para deportistas de distintas localidades patagónicas. Durante el último fin de semana, Río Gallegos fue escenario del octavo aniversario de la agrupación Las Pochitas, una celebración deportiva que convocó a numerosos equipos de las categorías +50 y +60 Mixto.

Entre los protagonistas estuvo Hijos del Poder de Río Grande, que afrontó el desafío con representantes en ambas divisiones y volvió a demostrar que el crecimiento de la disciplina en Tierra del Fuego trasciende las fronteras provinciales.

Ricardo Premat, integrante del conjunto riograndense, repasó una experiencia que dejó mucho más que resultados: partidos, aprendizaje, nuevos vínculos y la posibilidad de medirse ante equipos que comparten la misma pasión por el Newcom.

El certamen reunió a delegaciones de Río Gallegos, El Calafate, Río Turbio, Puerto Santa Cruz, Punta Arenas y Río Grande, además de la presencia del elenco chileno Viento del Sur, configurando una verdadera fiesta deportiva de integración patagónica.

Un sábado de aprendizaje para los +50

Para Hijos del Poder, la competencia comenzó con la participación de su equipo +50. La modalidad contempló tres zonas y una intensa jornada inicial que obligó a los conjuntos a disputar una importante cantidad de encuentros en pocas horas.

El representante riograndense explicó que su equipo disputó cuatro partidos durante el sábado. Si bien los resultados no alcanzaron para conseguir el pasaje a la jornada del domingo, Premat prefirió mirar la experiencia desde otra perspectiva.

“Nos sirvió como experiencia”, resumió, entendiendo que cada partido aportó herramientas para continuar creciendo y preparándose para las próximas competencias.

La jornada también permitió compartir cancha con distintos equipos de la región, en un escenario donde la competencia y el encuentro humano caminaron prácticamente de la mano.

El camino de los +60 hacia una nueva final

La historia sería diferente para Hijos del Poder en la categoría +60. Allí el conjunto de Río Grande logró atravesar una exigente zona y avanzar paso a paso hasta instalarse nuevamente en una definición.

En su grupo, el equipo fue derrotado por Pioneros, pero consiguió recuperarse inmediatamente y encadenó tres victorias que le permitieron avanzar a la segunda instancia.

Con el envión de esos triunfos, Hijos del Poder continuó su recorrido y volvió a imponerse en los siguientes encuentros. Cada victoria acercaba un poco más al conjunto fueguino a una nueva final.

Y el destino volvió a poner enfrente al mismo rival que había marcado el comienzo del recorrido: Pioneros.

La final tuvo nuevamente como vencedor al conjunto santacruceño, que terminó quedándose con el título, mientras que Hijos del Poder debió conformarse con el subcampeonato.

Pero para los riograndenses, llegar hasta esa instancia tuvo un valor especial. No solamente porque significó competir por el campeonato, sino porque representó la posibilidad de demostrar el crecimiento de un equipo que continúa buscando nuevos desafíos.

Una modalidad diferente que exigió adaptación

Uno de los aspectos que marcó el desarrollo del torneo fue la metodología de juego. Debido a la cantidad de partidos programados, los encuentros se disputaron a 21 puntos, una modalidad que no era habitual para Hijos del Poder.

“Era una metodología nueva para nosotros, pero nos adaptamos bastante bien”, señaló Premat.

La adaptación fue parte fundamental de la competencia. El formato obligó a los jugadores a administrar mejor cada partido, interpretar rápidamente los momentos de juego y sostener la concentración frente a rivales que también llegaban con experiencia y objetivos concretos.

En ese contexto, la capacidad de adaptación terminó convirtiéndose en otro aprendizaje que el equipo de Río Grande se llevó de Río Gallegos.

Una verdadera postal de integración patagónica

El torneo tuvo además una particularidad que trasciende lo estrictamente deportivo: la diversidad de procedencias de sus participantes.

Por las canchas pasaron representantes de distintas localidades de Santa Cruz y también de Chile. Entre los equipos mencionados estuvieron Lucho Fernández, Callejero, Malvinas, Zombie Viejos, Espíritu Joven, Rebelde, Energía Positiva y Pioneros, además de Viento del Sur, proveniente del vecino país.

La presencia de delegaciones de El Calafate, Río Turbio, Río Gallegos, Puerto Santa Cruz, Punta Arenas y Río Grande transformó al aniversario de Las Pochitas en una auténtica reunión del Newcom regional.

Y allí, entre camisetas diferentes pero con una misma pasión, Hijos del Poder volvió a encontrar uno de los grandes valores de esta disciplina: competir, sí, pero también encontrarse.

Dos gimnasios, una misma pasión

La organización distribuyó la actividad en dos escenarios deportivos de Río Gallegos: el Indio Nicolai y el CePAr, donde durante el fin de semana se desarrolló una intensa programación.

Para Premat, la experiencia organizativa estuvo a la altura de las expectativas.

“Fue un torneo muy lindo, muy bien organizado”, destacó el jugador de Hijos del Poder, quien también puso en valor la camaradería que se vivió durante toda la competencia.

Ese clima terminó convirtiéndose en uno de los recuerdos más importantes para la delegación fueguina. Porque detrás de cada punto, cada victoria y cada derrota, hubo abrazos, conversaciones, reencuentros y nuevas amistades que vuelven a demostrar por qué el Newcom continúa ganando espacios entre los adultos mayores.

La mirada puesta en lo que viene

Con el torneo de Río Gallegos ya convertido en experiencia, Hijos del Poder regresó a Río Grande con nuevos objetivos. El subcampeonato en +60 alimentó las expectativas y, al mismo tiempo, dejó en claro que todavía queda mucho camino por recorrer.

El equipo sabe que cada competencia sirve como preparación para desafíos de mayor magnitud. Entre ellos aparece una nueva posibilidad que entusiasmo especialmente a los integrantes del plantel: los Juegos Nacionales Evita, en la cual ya están participando en la provincia de San Juan.

“Nos sirve de experiencia para seguir mejorando, y especialmente esperábamos llegar a los Juegos Nacionales Evita, así es que, ya estamos participando en San Juan”, explicó Premat.

Así, el paso por Río Gallegos se transforma en una estación más dentro de un camino que Hijos del Poder pretende seguir recorriendo.

Porque en el Newcom los resultados importan, pero no son lo único. Cada torneo suma experiencia, cada rival deja una enseñanza y cada viaje amplía una comunidad que crece partido a partido.

El agradecimiento a quienes cuentan la historia

Antes de cerrar su balance, Ricardo Premat también quiso destacar a quienes acompañan y difunden permanentemente la actividad.

“Gracias a Provincia 23 por mantener siempre informado el deporte de este Newcom, que nos hace a todos estar en actividad y compartir con un montón de gente”, expresó.

Una frase que resume, quizás mejor que cualquier resultado, el espíritu de esta disciplina: mantenerse activos, encontrarse, competir y compartir.

Hijos del Poder volvió de Río Gallegos con un segundo puesto, pero también con algo que no entra en ninguna tabla de posiciones: la certeza de que el Newcom continúa construyendo puentes a lo largo de toda la Patagonia y que, detrás de cada torneo, existe una historia mucho más grande que la de un simple partido.

Y mientras la pelota vuelve a ponerse en movimiento, el equipo de Río Grande ya mira hacia adelante, con la experiencia de Río Gallegos guardada como aprendizaje y con nuevos desafíos esperando en el horizonte.