Una severa crisis salarial golpea al Poder Judicial de Tierra del Fuego. Frente a la falta de respuestas contundentes por parte de las autoridades y una pérdida del poder adquisitivo que arrastra 24 puntos desde el año pasado, la conducción de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación y la del Sindicato de Empleados Judiciales de Tierra del Fuego podrían reactivar y endurecer sus planes de lucha en todos los tribunales de la provincia.
Río Grande – Las dependencias del Poder Judicial de Tierra del Fuego atraviesan jornadas decisivas marcada por un escenario de tensión en aumento. La drástica pérdida de la capacidad adquisitiva frente a la constante escalada del costo de vida, sumada a la ausencia de certezas sobre las proyecciones salariales para el tramo final del año, motivó que la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (UEJN) y el Sindicato de Empleados Judiciales de Tierra del Fuego (SEJUP) analicen la posibilidad de profundizar sus respectivas medidas de fuerza.
Ambos gremios, representados por sus secretarios generales Federico Villone y Marina Monchietti, hicieron oír sus reclamos de forma independiente, coincidiendo en señalar las profundas distorsiones en el reparto presupuestario interno y la urgencia de sentar a las autoridades del Superior Tribunal de Justicia a la mesa de negociaciones para obtener soluciones definitivas.
Días atrás, en diálogo con Radio Provincia, el secretario general de la UEJN, Federico Villone, repasó las razones del regreso al plan de lucha tras la suspensión de protestas dispuesta semanas atrás. “Desde principio de mes habíamos hecho un parate con las medidas de fuerza, teniendo en consideración que habíamos tenido una recomposición salarial para el mes de agosto, que, si bien no fue suficiente, por lo menos era un aliciente en medio de todo este contexto”, explicó el dirigente sindical respecto al respiro parcial de las medidas.
Sin embargo, el freno en las tratativas derivó en la reacción de las bases. Según indicó Villone, la expectativa gremial era que rápidamente pudiera abrirse la negociación de septiembre, pero “como la misma se está dilatando”, el sindicato decidió volver a las medidas “con fortaleza”. El cronograma fijado por la UEJN dio inicio con “asambleas simultáneas en los edificios del Poder Judicial de toda la provincia, donde la UEJN desplegará a integrantes de la comisión directiva y al cuerpo de delegados con el objetivo de informar a los trabajadores sobre la situación salarial y los pasos definidos por el sindicato”.
El dirigente sostuvo que “detrás de las medidas existe un objetivo central que es impedir que los trabajadores judiciales continúen perdiendo capacidad adquisitiva frente al incremento del costo de vida”. En esa línea, remarcó que “el espíritu es no perder con la inflación, que el ajuste no lo paguen los trabajadores”. Asimismo, aclaró que “desde el gremio conocen las dificultades económicas que atraviesan tanto el Estado nacional como la administración provincial”, aunque enfatizó que “comprender ese escenario no puede significar abandonar la defensa del salario”. Sobre ese punto concluyó que “no somos responsables del ajuste a nivel nacional ni tampoco de la administración a nivel provincial. Como gremio, independientemente de que podamos entender el contexto, no podemos dejar de defender las condiciones de trabajo y el poder adquisitivo de nuestros trabajadores”, expresó.
En forma paralela, la conducción del Sindicato de Empleados Judiciales de Tierra del Fuego (SEJUP) terminó de consolidar la articulación de su propia grilla de medidas de fuerza. La secretaria general del espacio, Marina Monchietti, apuntó la raíz de la disconformidad gremial a la escasa previsibilidad de haberes concedida por los responsables del presupuesto tribunalicio. Monchietti planteó que “esto tiene que ver con la falta de respuesta exactamente en el tema salarial, no tenemos garantizada ninguna proyección para los meses que entran. Y, por otro lado, con el descontento de parte de los trabajadores judiciales de cómo se está distribuyendo lo que está presupuestado para salario”.
Al rememorar los últimos encuentros mantenidos con la presidencia del Superior Tribunal y con el doctor Ernesto Löffler, la dirigente manifestó el sabor amargo que dejaron las reuniones tras no verse reflejadas las demandas al momento de liquidar los aumentos. “La verdad, que en la última reunión que tuvimos con la presidencia y con el doctor Löffler, que fue el día que movilizamos a Ushuaia, hemos recibido y nos sentamos ambos sindicatos con la representación de todos los judiciales. La verdad es que mal estamos, hay descontento en relación a cómo van a subir los porcentajes. Fue tomado de buen grado en su momento, pero bueno, a la hora otra vez de aplicar el aumento fue exactamente de la misma manera, como siempre, como ya estamos acostumbrados. Y hoy, la verdad, que la situación amerita que sea diferente”, recriminó.
Con este panorama, este jueves podrían reunirse ambos gremios y definir acciones conjuntas, para tratar de forzar alguna negociación que los lleve a obtener el incremento salarial que vienen reclamando desde hace meses.
