La vicepresidenta de CAME y de la Cámara de Comercio de Ushuaia cuestionó los proyectos que buscan incrementar la presión tributaria en Tierra del Fuego y reclamó una administración más eficiente de los recursos públicos. Advirtió que la caída del consumo, los elevados alquileres, los costos laborales y logísticos y la competencia desigual con las plataformas digitales están colocando al comercio fueguino en una situación crítica, con locales cerrados, escasa rentabilidad y dificultades para sostener la actividad. Si bien valoró la desaceleración inflacionaria, sostuvo que “hoy la microeconomía no está acompañada con los beneficios de la macro” y alertó que una mayor carga impositiva podría profundizar la caída de las ventas y de la propia recaudación provincial. Frente a este escenario, convocó a dejar de lado las diferencias políticas y construir una agenda económica conjunta entre el Estado y el sector privado, con objetivos productivos concretos para Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
Ushuaia.– La vicepresidenta de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Claudia Fernández, expresó su firme rechazo a la creación de nuevos impuestos y al incremento de los tributos existentes en Tierra del Fuego, al considerar que el sector comercial atraviesa una situación económica delicada, caracterizada por la retracción del consumo, el aumento de los costos operativos y una rentabilidad cada vez más reducida.
En diálogo con el programa ‘Buscando el Equilibrio’, por Radio Provincia, la dirigente empresarial sostuvo que “la respuesta a las dificultades financieras del Estado provincial no puede continuar recayendo sobre las pequeñas y medianas empresas”, y planteó la necesidad de mejorar la “administración de los recursos disponibles antes de avanzar con nuevas cargas tributarias”.
Fernández recordó que la “Cámara de Comercio de Ushuaia participó de la primera reunión legislativa convocada para analizar las propuestas y dejó expresada una posición contraria a cualquier incremento de impuestos.
“Es una cosa planteada ya hace mucho tiempo, porque nosotros sabemos cuál es la realidad de nuestros comercios, de nuestros socios, y también sabemos que la solución no es crear nuevos impuestos, que la solución es poder realizar una buena administración de los recursos que tenemos”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que “la discusión no debe limitarse a encontrar nuevas fuentes de recaudación, sino que también tiene que contemplar la eficiencia del gasto y la capacidad real del sector privado para afrontar mayores obligaciones”.
“Ordenemos, fijémonos, creemos un buen sistema, pero que no sea a base de impuestos, porque ya nuestros socios están pasando por un momento difícil, ya tenemos muy poca rentabilidad, ya no sabemos qué más poder realizar para que todos los negocios sean sustentables”, manifestó.
Y sentenció que “por eso no estamos de acuerdo en el aumento de este ni de ningún impuesto”.
Más impuestos y menos actividad: el riesgo de profundizar la caída de la recaudación
Uno de los principales cuestionamientos de Fernández estuvo dirigido a la lógica de incrementar la presión tributaria en un contexto de retracción económica.
La dirigente explicó que el debilitamiento de las ventas repercute directamente sobre los “ingresos fiscales de la provincia, particularmente a través del impuesto sobre los Ingresos Brutos, por lo que consideró contraproducente aplicar mayores cargas sobre actividades que ya presentan dificultades para mantenerse”.
“En la medida de que no podamos pagar los tributos, en la medida que tenemos menos venta, tenemos menos impuestos, Ingresos Brutos, que es lo que entra directo a la provincia por nuestra parte. Entonces, ¿de qué sirve castigar la actividad?”, cuestionó.
Según explicó, la reducción de la recaudación no puede analizarse de manera aislada de la caída del consumo y de la menor facturación de los establecimientos comerciales.
“Ellos nos comentan y nos dicen: ‘Pero ha bajado el ingreso de Ingresos Brutos y demás’. Lógicamente, y nosotros lo sabemos, porque nosotros estamos vendiendo menos. Entonces, eso también lleva a que tengan menos ingresos”, señaló.
Fernández advirtió que esta situación exige prudencia en las decisiones económicas y fiscales, especialmente frente a las previsiones presupuestarias para el próximo ejercicio y su posible impacto sobre actividades vinculadas directa o indirectamente con el comercio.
“Tenemos que ser prudentes, tenemos que trabajar juntos, es lo que siempre planteamos”, sostuvo, al tiempo que insistió en que aumentar o crear impuestos no constituye la única alternativa para afrontar las dificultades económicas provinciales.
El debate legislativo y el pedido de responsabilidad compartida
Al evaluar su participación en la reunión legislativa sobre financiamiento educativo, Fernández destacó la predisposición de los parlamentarios para escuchar las posiciones de los distintos sectores y buscar alternativas que permitan atender las necesidades del sistema educativo sin trasladar nuevas obligaciones tributarias al sector privado.
“Vimos un compromiso por parte de todos los legisladores, todos pusieron su voz, todos expresaron también su preocupación por llegar a buscar una manera de solución sin que sea el aumento”, expresó.
La vicepresidenta de CAME aclaró que la postura de las entidades empresariales no debe interpretarse como un enfrentamiento con el Gobierno provincial, sino como un aporte para encontrar soluciones sostenibles.
“Esto no es un castigo en contra de un gobierno, esto es ayuda, es lo que proponemos”, afirmó.
En ese marco, llamó a superar las diferencias entre los sectores públicos y privados y avanzar hacia una planificación económica que establezca prioridades y objetivos comunes.
“Trabajemos juntos, no sigamos discutiendo ni estando en veredas opuestas. Nosotros, todos, tanto público, privado, tenemos que aunar esfuerzos, buscar nuestros vectores económicos, poner un norte para nuestra provincia”, manifestó.
Fernández también planteó que esa responsabilidad debe ser compartida: mientras el Estado tiene la obligación de administrar eficientemente los recursos, los empresarios deben continuar invirtiendo y sosteniendo su compromiso con el desarrollo provincial.
“El gobierno, de administrar bien, nosotros, de seguir invirtiendo y de ser responsables, de un lado y del otro”, resumió.
La inflación baja, pero el alivio todavía no llega a los comercios
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la evolución de la inflación y su impacto sobre el consumo.
Consultada por el índice del 1,7% correspondiente a septiembre, mencionado durante la entrevista, Fernández valoró la desaceleración inflacionaria como un avance para la estabilidad económica y la posibilidad de planificar a mediano y largo plazo.
Sin embargo, diferenció ese escenario macroeconómico de la realidad cotidiana que enfrentan las familias y los establecimientos comerciales.
Explicó que la estabilización de los precios también está modificando los hábitos de consumo y las decisiones financieras de los argentinos, acostumbrados durante años a desenvolverse en un contexto de elevada inflación.
“Estábamos todos los argentinos acostumbrados a vivir con una hiperinflación. Y, al día de hoy, que la inflación está un poco más estable, esto hace también que nos haga cambiar todos nuestros hábitos”, sostuvo.
En particular, señaló que anteriormente muchas personas recurrían al crédito bajo la expectativa de que la inflación redujera con el tiempo el peso real de sus compromisos financieros, una dinámica que se modificó con la mayor estabilidad de los precios.
A esa transformación se suma, según explicó, la pérdida de capacidad de compra de los salarios y el incremento de distintas cargas tributarias.
“Han subido muchísimos impuestos y los sueldos se han mantenido bajos, y la plata no alcanza, y las familias están muy complicadas”, advirtió.
La dirigente enfatizó que las dificultades económicas no afectan exclusivamente a los trabajadores estatales, sino que alcanzan a buena parte de la población y condicionan las decisiones de consumo.
“Si me preguntás económicamente, estoy feliz, por supuesto, de tener una inflación que va bajando, que nos vamos a poder proyectar en el tiempo, pero hoy la microeconomía no está acompañada con los beneficios de la macro”, afirmó.
Locales cerrados y ventas en retroceso: la preocupación por el comercio de Ushuaia
Fernández también se refirió al cierre de establecimientos comerciales en Ushuaia, una situación que se advierte particularmente sobre la calle San Martín, aunque aclaró que el fenómeno alcanza a distintos sectores de la ciudad.
“Hay muchos locales cerrados. Sobre San Martín se nota más, pero ha pasado en toda la ciudad”, reconoció.
La dirigente explicó que “las dificultades del comercio no responden a una única causa, sino a la combinación de menores ventas, costos crecientes y cambios en el comportamiento de los consumidores”.
En relación con el turismo, sostuvo que “la temporada invernal registró una importante presencia de visitantes, favorecida en parte por el trabajo realizado para fortalecer las conexiones aéreas directas con Brasil”.
No obstante, advirtió que “esa mayor afluencia no estuvo acompañada por un nivel de consumo equivalente al de temporadas anteriores”.
“El turismo de invierno que tuvimos, si bien fue una buena temporada, que tuvimos buena cantidad de gente, quizás por ese trabajo realizado en los vuelos directos desde Brasil, ha sido un turista que no ha consumido en la medida que lo hacía siempre”, señaló.
Frente al inicio de la temporada alta de verano, Fernández manifestó expectativas favorables por el movimiento turístico previsto, aunque aclaró que “la verdadera incógnita es cuánto gastarán los visitantes en los comercios locales”.
“Creo que viene una temporada que aparenta ser bastante buena por reservas que tenemos marcadas, pero queremos ver qué tipo de consumo vamos a tener”, indicó.
“Estamos también viendo qué medidas van a empezar a llegar para las pymes. Es lo que estamos pidiendo, ese volantazo para empezar a generar nuevas expectativas para las pymes”, expresó.
Y agregó que “necesitamos previsibilidad, necesitamos esa tranquilidad de poder seguir trabajando”.
Del supermercado a la compra diaria: cómo cambió el consumo de las familias
Al analizar los rubros más afectados por la retracción económica, Fernández sostuvo que “prácticamente ninguna actividad comercial permanece al margen de la caída de las ventas”.
Entre los sectores más comprometidos mencionó a los “supermercados, la marroquinería, las farmacias y las perfumerías”.
La dirigente explicó que “uno de los cambios más visibles se relaciona con la manera en que las familias administran sus compras de alimentos”.
Mientras anteriormente predominaban las compras mensuales en “supermercados, actualmente muchos consumidores optan por adquirir únicamente los productos necesarios para cada jornada”.
“Antes, los comercios fueguinos, era la compra mensual, ibas al supermercado, llenabas el carro, venías, tenías la despensa siempre con mercadería, y hoy se está comprando el día a día”, describió.
Esta transformación explica, en parte, la caída registrada en las grandes superficies comerciales y el leve crecimiento de las ventas en los negocios de cercanía.
“Se ha incrementado otro mes más, un poquito más, el consumo en los negocios de barrio”, precisó.
Sin embargo, aclaró que ese desplazamiento del consumo no implica una recuperación general de la actividad, sino una modificación de los hábitos de compra frente a la insuficiencia de los ingresos familiares.
Particular preocupación manifestó por la caída en farmacias y perfumerías, debido a que la disminución del consumo podría estar afectando la adquisición de medicamentos.
“Como el dinero no alcanza, tampoco se están comprando las medicaciones que se necesitan, o se compra menos. Entonces, eso también preocupa porque es la salud del pueblo”, advirtió.
Para Fernández, el escenario refleja un deterioro del poder adquisitivo que trasciende los bienes considerados no esenciales y comienza a comprometer consumos vinculados con necesidades básicas.
“No hay ningún comercio que te pueda decir: ‘Está subiendo el consumo y está trabajando bien’”, aseguró.
La dirigente también señaló que la gastronomía, pese a su vinculación con la actividad turística, no muestra una recuperación significativa del consumo.
Alquileres, cargas laborales y logística: una tormenta perfecta para el comercio fueguino
La vicepresidenta de CAME dedicó parte de su análisis a los costos estructurales que afrontan los comerciantes de Tierra del Fuego y que, según explicó, dificultan cada vez más la posibilidad de competir en igualdad de condiciones con otras modalidades de comercialización.
Entre los factores más relevantes mencionó los elevados alquileres comerciales, especialmente en zonas céntricas de Ushuaia, los costos del transporte y la logística, y las mayores cargas laborales vinculadas con el adicional por zona.
En particular, hizo referencia al costo de las obligaciones laborales que deben afrontar los empleadores.
“El pago del 931 nuestro, que es el más caro del país, por la diferenciación del 80 por ciento de zona, los altos costos de alquileres, el alto costo del transporte y logística, todo esto se tiene que trasladar a precios”, explicó.
Fernández sostuvo que esta estructura de costos coloca al comercio local en una situación particularmente compleja frente al avance de las plataformas digitales y las ventas directas por internet.
A su entender, los establecimientos tradicionales deben sostener gastos que no siempre enfrentan quienes comercializan productos mediante estructuras de distribución centralizadas.
“Nosotros estamos en un combo perfecto o en una tormenta perfecta, que no quiere decir que no tenga solución”, expresó.
Sin embargo, remarcó que revertir esta situación requiere una coordinación mucho más estrecha entre los distintos niveles del Estado y los representantes del sector privado.
“Hay que trabajar más coordinadamente para que se pueda entender a nivel nacional, para que se pueda comprender a nivel provincial y para que podamos trabajar juntos en todos los niveles políticos”, planteó.
La competencia con las plataformas digitales y la necesidad de reconvertirse
Fernández reconoció que “las diferencias de costos entre los negocios tradicionales y las grandes plataformas digitales dificultan considerablemente la capacidad de competencia de los establecimientos fueguinos”.
“En realidad, no se puede competir, es imposible. ¿Cómo podemos competir cuando la mayor parte, por ejemplo, de plataformas no tiene ni siquiera un local?”, cuestionó.
Explicó que “muchas de estas empresas operan mediante grandes depósitos y estructuras comerciales que permiten reducir gastos de funcionamiento, mientras los comercios locales deben afrontar alquileres, personal, servicios y otras obligaciones”.
No obstante, aclaró que “el sector empresario comprende las decisiones de los consumidores, que buscan mejores precios para proteger sus ingresos”.
“¿Estamos enojados con nuestros clientes? No, porque todos están exactamente igual, cuidando el centavo, igual que nosotros”, sostuvo.
Frente a esta realidad, señaló que “la Cámara de Comercio de Ushuaia viene desarrollando capacitaciones para acompañar a los comerciantes en la incorporación de herramientas digitales y nuevas modalidades de venta”.
La propuesta consiste en avanzar hacia modelos híbridos que combinen la atención presencial con plataformas de comercio electrónico, permitiendo ampliar los canales de comercialización.
“Estamos capacitando permanentemente con todo lo que es los e-commerce, tratando de dar capacitaciones a todos los comercios de la ciudad”, explicó.
En ese sentido, consideró importante que los empresarios puedan mantener sus locales físicos y, simultáneamente, desarrollar sus propias plataformas de venta.
“No sé si es la receta perfecta. Sé que es una de las posibilidades para poder seguir”, reconoció.
“Líderes en el Fin del Mundo”: una convocatoria para definir el futuro económico provincial
En la parte final de la entrevista, Fernández puso especial énfasis en la realización del encuentro Líderes en el Fin del Mundo, organizado por la Cámara de Comercio de Ushuaia para el jueves 15 de octubre en el Hotel Las Hayas.
La dirigente explicó que la iniciativa busca generar un espacio de encuentro entre representantes políticos, empresarios, emprendedores, instituciones educativas y distintos sectores de la comunidad, con el objetivo de analizar la situación económica provincial y comenzar a construir una agenda de desarrollo compartida.
“Para buscar las mejores posibilidades para Tierra del Fuego, nos tenemos que sentar en la misma mesa. En la misma mesa todos, desde la parte política, la parte privada”, sostuvo.
La jornada contará con exposiciones de especialistas que abordarán cuestiones vinculadas con el liderazgo empresarial, la economía cotidiana y la relación entre las variables macroeconómicas y la realidad de las pequeñas y medianas empresas.
Entre los invitados mencionó a Jonatan Loidi, Damián Di Pace y Claudio Zuchovicki.
Según detalló, las presentaciones permitirán analizar tanto las herramientas necesarias para fortalecer la actividad empresarial como el impacto de las decisiones económicas sobre el bolsillo de los consumidores.
Además, anticipó que la Cámara de Comercio presentará un informe sobre la situación de Tierra del Fuego, elaborado con la participación de tres economistas de la provincia.
El documento servirá como punto de partida para debatir las principales dificultades económicas y productivas del territorio fueguino.
Fernández explicó que uno de los propósitos centrales será identificar entre cinco y siete sectores económicos estratégicos sobre los cuales puedan concentrarse los esfuerzos públicos y privados.
La propuesta contempla la participación de representantes de Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, con una mirada provincial que permita superar las discusiones sectoriales y las diferencias territoriales.
“Queremos que, entre todos, podamos marcar seis, cinco, siete, los sectores económicos que creemos que tenemos que trabajar todos juntos”, manifestó.
La dirigente destacó que el encuentro no pretende limitarse a una sucesión de exposiciones, sino generar un intercambio directo entre los participantes para discutir las prioridades económicas de los próximos años.
“Charlar y conversar cuál es la Tierra del Fuego que queremos, qué queremos para esa Tierra del Fuego, qué estamos proyectando para nuestro futuro, para el de nuestros hijos y el de nuestros nietos”, expresó.
También consideró fundamental construir una agenda de trabajo sin divisiones entre las tres ciudades.
“De qué manera responsable, conjunta, sin barreras, tanto Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, podamos trabajar para que juntos hagamos realidad lo que Tierra del Fuego se merece”, señaló.
Participación política, empresarios y expectativas por el encuentro
Fernández confirmó que la jornada comenzará a las 11 horas con las acreditaciones, mientras que las actividades principales se iniciarán a las 12 en el Hotel Las Hayas.
Indicó que la convocatoria superó las expectativas iniciales y que, al momento de la entrevista, prácticamente se había completado la capacidad disponible.
“Creo, te podría decir hoy, que tenemos ya el cupo cubierto. Creo que no tenemos un lugar más”, manifestó.
Respecto de la participación institucional, explicó que “la apertura estará a cargo del presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Daniel González, y que se prevé la intervención del intendente de la ciudad, Walter Vuoto, para exponer su visión sobre la realidad local”.
También anticipó la presencia de un representante del Ministerio del Interior de la Nación, quien aportará una perspectiva sobre la situación económica nacional.
Finalmente, señaló que el cierre estará a cargo del gobernador Gustavo Melella, con una exposición sobre las perspectivas económicas de Tierra del Fuego.
Para Fernández, la participación de representantes de distintos espacios políticos e institucionales constituye una “oportunidad para establecer coincidencias sobre los desafíos que enfrenta la provincia, es un paso, es una idea, es fomentar algo y ver si da resultado, y seguirlo realizando para que podamos tener lo que nos merecemos todos”, expresó.
“Solos es posible que se pueda, pero juntos somos imbatibles”
En el cierre de la entrevista, la vicepresidenta de CAME insistió en que la recuperación económica de Tierra del Fuego requiere abandonar las confrontaciones permanentes y avanzar hacia una estrategia compartida que contemple las necesidades del sector comercial, las responsabilidades del Estado y las posibilidades de desarrollo productivo.
Su planteo se concentró en tres aspectos: evitar nuevas cargas tributarias sobre actividades debilitadas, mejorar la administración de los recursos públicos y generar condiciones de previsibilidad que permitan a las pequeñas y medianas empresas continuar invirtiendo y sosteniendo sus establecimientos.
En un escenario marcado por la pérdida de rentabilidad, los cierres comerciales y la caída del poder adquisitivo, Fernández sostuvo que “el desafío no consiste solamente en superar las dificultades inmediatas, sino también en definir qué actividades económicas pueden impulsar el crecimiento provincial durante los próximos años”.
La dirigente reiteró que ese proceso debe involucrar a todos los sectores, sin distinciones partidarias ni enfrentamientos entre el ámbito público y privado.
Y concluyó con una definición que sintetizó el espíritu de su convocatoria al sostener que “solos es posible que se pueda, pero juntos somos imbatibles”.
