La pareja vivió en Río Grande hasta diciembre de 2025

Su prima, Luján Martínez, habló con Periodismo que se emite por Radio Provincia: «lo único que podemos hacer es pedir justicia». La familia reclama por el paradero del hijo de ambos, de un año y siete meses, que sigue en Jujuy.

Río Grande. – El femicidio de Gabriela Martínez, ocurrido en un domicilio de La Plata, tiene un vínculo directo con Tierra del Fuego: la mujer y su pareja, José Martín Burgos, de 48 años, vivieron en Río Grande hasta el 22 de diciembre de 2025. Según las crónicas policiales difundidas por medios locales y nacionales, el domicilio que figura en el DNI de Burgos corresponde a esta ciudad.

La historia tomó repercusión en los últimos días a través de medios de La Plata y de Jujuy, y fue replicada por portales de alcance nacional.

Según se informó, el hecho ocurrió el lunes 12 de octubre, durante el fin de semana largo, en una vivienda de calle 39 entre 121 y 122, en el barrio Hipódromo de La Plata, donde vivía Gabriela Patricia Martínez, de 39 años. El jueves 15 de octubre por la tarde, Burgos se presentó de manera espontánea en la Comisaría Segunda de La Plata y dijo haber matado a su pareja. A partir de ese relato, efectivos policiales fueron hasta la vivienda y encontraron el cuerpo de la mujer. Burgos quedó detenido y la causa fue caratulada como femicidio.

Según su propia versión, tras el crimen viajó a Jujuy con el hijo de ambos, de un año y medio, lo dejó al cuidado de una hermana suya y regresó a La Plata, donde se entregó unos tres días después del hecho. La investigación estuvo a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo, de la UFI N.º 17, y luego pasó a la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N.º 13, especializada en violencia de género, a cargo de la fiscal Mariana Rufino. Por otra parte, la familia materna de Gabriela inició acciones legales para obtener la custodia del niño, y el expediente de Familia continúa su curso.

En diálogo con Periodismo, el programa que se emite por Radio Provincia, habló Luján Martínez, prima de la víctima. Agradeció el espacio «para poder difundir y que esté a muchos otros lugares lo que este asesino hizo» y describió el estado de la familia: «Obviamente la familia está destrozada, seguimos sin creer lo que pasó y la verdad es un dolor inmenso que nada la va a traer de vuelta, mi prima, nada va a traer de vuelta una hija, una hermana, pero lo único que podemos hacer es pedir justicia».

Sobre la relación, explicó: «Hace más de 15 años, aproximadamente 15 años estaban en pareja y 10 años de casados. Y a fin de año, casi podría decirte, cuatro días antes de la fiesta de Navidad vinieron para acá. El tipo -por Burgos- lleva muchos años viviendo en Río Grande, mi prima, como te digo, 15 años desde que se conocieron».

Consultada sobre por qué habían dejado Tierra del Fuego, Luján sostuvo que Gabriela nunca se sintió cómoda allí: «Mi prima se fue en un principio, se fue a buscar, abrirse camino, a buscar otra vida, trabajo, y vino a encontrarse con este tipo y bueno, nada, estuvieron todo ese tiempo juntos y después volvieron a Buenos Aires porque ella nunca estuvo cómoda en ese lugar, estaba lejos de su familia, estaba sola, y ella desde hace mucho tiempo venía insistiéndole a este tipo para que vinieran acá nuevamente, para que compraran una casita, para estar cerca de su familia, porque eso era lo que ella siempre quiso».

Respecto de la vida de Gabriela en Río Grande, recordó: «Ella básicamente no hacía casi nada, o sea, se iba a estudiar, estudió esto de costura y todas esas cosas, después empezó a hacer ropita para perritos, que era lo que salía más rápido por el lugar donde estaban, todo eso, pero el tipo nunca la dejaba salir, la mantenía encerrada todo el tiempo, o sea no podía hacer nada, ¿qué iba a hacer?». Y sobre Burgos, dijo: «Hasta donde tengo entendido él trabajaba en una fábrica. No sé cuál era su puesto exactamente, pero trabajaba en una fábrica de plástico, algo así».

La prima también describió a Gabriela: «Era un ser de luz, ella era amor, cariño, ella amaba a su familia, lo único que le importaba era que siempre su familia esté junta, amaba a su hijo. Ella era emprendedora, todo lo que podía hacer lo hacía».

En cuanto a lo que la familia sabía de Burgos, Luján señaló: «Nosotros hay poco y nada. Sabíamos lo que tiene que ver con este tipo, su historia, no sabíamos nada porque él siempre dijo que él no tenía familia, que él era hijo único, que él apenas era criado por su abuela, que su mamá lo había abandonado». Y agregó: «Ahora, después de que pasó todo esto, nos vinimos a enterar que él tenía otro hermano, que tenía otra hermana. Hay muchas cosas que ahora nos estamos dando cuenta que no concuerdan con las cosas que él, a cada una de la familia le contaba cosas diferentes».

Sobre lo ocurrido después del crimen, afirmó: «El tipo, podríamos decir que estaba todo premeditado esto, el tipo cometió el asesinato, no sabemos ni siquiera si fue enfrente de mi primo, no lo sabemos todavía cómo fue. Estuvo mucho tiempo con el cadáver de mi prima ahí en la casa, lo más tranquilo, tuvo tiempo de agarrar todas las cosas de mi primo, todos los documentos de él, sus propios documentos, los de mi prima, incluso tuvo tiempo para robarle plata a mi prima que no le pertenecía a él y se fue, salió el día siguiente en la madrugada, se fue a Jujuy, lo dejó a mi primo con familia desconocida, con personas que él no conoce y nunca los vio en su vida, apenas si los vio una sola vez». Estos dichos corresponden al testimonio de la familia y forman parte de lo que deberá determinar la investigación judicial.

El bebe cumplió un año y siete meses, y la preocupación de la familia es central. «Sigue en Jujuy. No sabemos nada de él, no sabemos cómo está, la justicia no da, no hace nada, la verdad no sabíamos más qué hacer», dijo Luján. Contó que tienen un abogado, aunque todavía sin novedades, y que lo que les da fuerzas es el niño: «Lo que nos está dando fuerzas para seguir pidiendo justicia es por mi primo, porque lo queremos de vuelta acá». Y detalló: «Él no puede estar con personas que no conoce, que no saben qué es lo que le gusta, qué es lo que come, qué es lo que no come, cómo él duerme, cómo no duerme. Ese chico debe estar re mal, pobrecito. No tenemos ningún contacto con él».

También recordó que la abuela materna es quien estuvo a su lado desde que nació: «La única persona que estuvo desde que nació mi primo fue su abuela, ella estuvo desde el día uno con él. El chico tendría que estar acá, tendría que estar con su abuela materna, que es la que prácticamente desde que nació estuvo con él».

Para cerrar, Luján hizo un pedido a quienes escuchan: «A la gente le pido que por favor ayuden a difundir esto para que la justicia se mueva, para que haga algo, porque la verdad estamos muy preocupados por mi primo».

*Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que lo sea, no estás sola. La Línea 144 brinda atención, contención y asesoramiento de manera gratuita, las 24 horas, los 365 días del año. Ante una situación de emergencia o riesgo de vida, llamá al 911*.