El referente de los almaceneros de Río Grande e integrante de la Cámara de Comercio participó de la asamblea de la Confederación General Almacenera en Buenos Aires, donde representantes de distintos puntos del país analizaron la caída de las ventas, el incremento de los costos operativos y la presión impositiva. Advirtió que la situación del comercio está estrechamente vinculada con el retroceso de la actividad industrial y reclamó medidas para reducir impuestos y tarifas.
Río Grande. -El referente de los almaceneros de Río Grande e integrante de la Cámara de Comercio, Luis Schreiber, realizó un balance de su participación en la asamblea de la Confederación General Almacenera, desarrollada en Buenos Aires, donde mantuvo encuentros con representantes de cámaras comerciales de distintos puntos del país y abordó las principales dificultades que atraviesa el sector.
En diálogo con FM del Pueblo, Schreiber señaló que la preocupación se replica a lo largo de todo el país y precisó que “es prácticamente lo que pasa en todos lados, están todos muy preocupados por la caída de las ventas. De punta a punta del país está el negocio de las ventas mínimas en todos lados”.
Durante el encuentro también participaron representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), integrantes de cámaras de comercio, funcionarios y representantes del sector comercial chileno. Entre los temas centrales estuvieron la presión impositiva, los costos de los servicios y las comisiones que deben afrontar los pequeños comercios por las operaciones electrónicas.
En ese sentido, Schreiber explicó que “hoy el dinero electrónico es el 95% de nuestras ventas y hoy ahí nos sacan todos, nos cobran todos los impuestos. De la tarjeta misma nos sacan un porcentaje importante, que a lo largo, cuando vos tenías una inflación del 200%, quizás no te dabas cuenta o la inflación misma te licuaba el porcentaje, pero hoy que tenés un poco menos de inflación se nota tan seguido”.
“Es un costo, al fin de mes cuando hacés la cuenta, es un costo importante, que tiene que ver con los servicios y el tema de que bajen las comisiones, que fue el tema de los ingresos brutos, que se superponen”, agregó.
El impacto de las tarifas y los acuerdos de precios
Otro de los planteos que surgieron durante la asamblea estuvo relacionado con el impacto de los costos energéticos sobre los comercios y las actividades productivas. Schreiber advirtió que “la verdad que las tarifas nos están ahogando, tanto como las tarifas de luz y gas”.
También cuestionó el funcionamiento de los acuerdos de precios impulsados por el Gobierno nacional, al considerar que “cuando el Gobierno hace un acuerdo de precios con algunos sectores, los sectores terminan siendo las grandes superficies y terminan mandando la gente a comprar a las grandes superficies”.
En esa línea, defendió el rol de los comercios barriales: “Es realmente bueno cuando se distribuye la plata en los barrios y no se la llevan las grandes superficies, porque la ganancia de ellos no queda acá, la nuestra sí”.
Respecto de la evolución de los precios, mencionó que algunas consultoras anticipaban que octubre cerraría con una inflación cercana al 2%, aunque advirtió que esa desaceleración no se traduce necesariamente en un alivio para los comerciantes ni para los consumidores.
Al respecto, cuestionó los incrementos anunciados en distintos servicios y actividades. “No se entiende cómo esos aumentos son tan bruscos y cómo por otro lado pregonan que la inflación está tan baja, porque la verdad que son aumentos bastante bruscos, bastante costosos al final del día”, manifestó.
La situación de las zonas de frontera
Durante la asamblea también se abordaron las dificultades particulares que enfrentan los comercios ubicados en zonas fronterizas, donde las diferencias cambiarias pueden modificar rápidamente los hábitos de consumo y las condiciones de competitividad.
Schreiber indicó que el senador nacional que participó del encuentro se llevó planteos vinculados tanto a las tarifas como a la posibilidad de avanzar con una legislación específica para las fronteras.
“En algunos casos hasta no se quiere trabajar con la plata argentina. Cuando tuvimos la reunión hace dos años atrás se hablaba de eso, venían a comprar desde otro país, pero no querían aceptar el peso argentino, porque les pagaban mejor con la moneda del país vecino”, explicó.
El dirigente comercial advirtió que estas fluctuaciones pueden tener consecuencias directas sobre la actividad de los pequeños negocios, especialmente en localidades donde la cercanía con otro país genera una competencia comercial permanente.
La industria como motor de la actividad económica
Consultado sobre las perspectivas económicas y la posibilidad de implementar un programa de emergencia para recomponer los ingresos de la población, Schreiber consideró que cualquier estrategia de recuperación debe contemplar el fortalecimiento de la industria nacional.
“Yo lo veo bien, pero no sé cómo lo harán, pero tenemos que tener en cuenta que la Argentina tiene que ser un país industrial, porque con la industria se crean puestos de trabajo, y con el trabajo se tiene dinero para poder ir a gastar, a pagar, a vivir”, sostuvo.
En ese marco, cuestionó que “este sistema donde destruyen la industria no nos lleva a ningún lado y, al contrario, nos hace caer cada día más. Ya vimos que no sólo cayó la industria, sino que después empiezan a caer los comercios, y después empieza a caer la gente, y después empieza a emigrar la gente porque al no tener trabajo busca expectativas en otro lado”.
“Entonces nos tiene que quedar muy bien claro que es la industria la que mueve todo”, sintetizó.
Al comparar la situación de Tierra del Fuego con la de otras provincias, Schreiber sostuvo que el deterioro industrial es un fenómeno extendido en todo el país, aunque consideró que en la provincia se percibe con mayor intensidad debido a la cantidad de establecimientos fabriles afectados.
“Lo que vimos es que esto que venimos diciendo de la industria ha caído en todos lados, quizás acá se notó un poquito más porque acá tenemos muchas industrias que se han caído, pero eso pasó de punta a punta del país”, afirmó.
Finalmente, volvió a cuestionar la presión impositiva y el impacto que tienen los incrementos de los combustibles sobre la estructura de costos de los comerciantes.
“Como no tienen plata de dónde sacar, enseguida te ponen algún impuesto más o enseguida te crean, o el propio Rezo sube la nafta y te suben impuestos”, señaló.
Y concluyó: “Suben la nafta y la nafta tiene muchos impuestos, entonces te están subiendo los impuestos y el costo tuyo se te dispara y no hay manera de poderlo sostener”.
