El director de Estudios y Proyectos de la Dirección Provincial de Puertos cuestionó con dureza la licitación impulsada por la intervención nacional para reemplazar las defensas del puerto de Ushuaia. Aseguró que el proyecto fue elaborado sin consultar a los técnicos provinciales, omite elementos fundamentales para la seguridad de las maniobras, sobredimensiona parte de la obra, desconoce la operatoria real del puerto y carece de previsiones ambientales. Además, denunció que la Dirección Provincial de Puertos fue excluida del proceso, que sus empleados tienen prohibido ingresar al puerto y que las decisiones adoptadas por la intervención podrían provocar importantes perjuicios económicos y materiales para Tierra del Fuego.
Río Grande.- El director de Estudios y Proyectos de la Dirección Provincial de Puertos, Salvador De Gaetano, cuestionó severamente la licitación lanzada por la intervención de la Administración Nacional de Puertos (ANP) para reemplazar las defensas del puerto de Ushuaia y advirtió que el proyecto presenta serias inconsistencias técnicas que podrían derivar en un sobrecosto de entre 600 mil y 700 mil dólares, además de generar inconvenientes operativos y riesgos para las embarcaciones.
Durante una entrevista concedida a FM del Pueblo, el funcionario provincial aseguró que el pliego fue elaborado sin participación de la Dirección Provincial de Puertos, organismo que durante décadas estuvo a cargo del desarrollo de la infraestructura portuaria fueguina, y afirmó que la intervención nacional actúa «como si el puerto fuera de ellos», dejando completamente de lado a la Provincia.
“Es un proyecto hecho a las apuradas”
De Gaetano explicó que la Dirección Provincial de Puertos venía trabajando desde hacía más de un año y medio en un proyecto integral para el recambio de defensas del puerto de Ushuaia.
“Nosotros estábamos desarrollando un proyecto de 94 defensas, más dos defensas especiales que había que colocar en la punta del muelle y que en esta licitación no fueron contempladas”.
El funcionario remarcó que “esas dos defensas son fundamentales para garantizar la seguridad durante las maniobras de atraque, son las defensas que inician el proceso de atraque de los barcos, tienen otra conformación distinta al resto y son fundamentales”.
Sin embargo, aseguró que “el proyecto presentado por la intervención nacional redujo la cantidad de defensas previstas y además modificó completamente el criterio técnico utilizado para su diseño”.
“Nosotros ya hicimos un informe donde detectamos muchas fallas y que fundamentalmente nos va a ocasionar un sobrecosto de por lo menos 700 mil dólares”.
Según explicó, el pliego presenta “inconsistencias, omisiones y desconocimiento”, producto de haber sido confeccionado “a las apuradas y sin responder a las necesidades reales del puerto”.
Defensas sobredimensionadas y riesgo para los buques
Uno de los principales cuestionamientos técnicos planteados por De Gaetano está relacionado con el tipo de defensas previsto para los distintos sectores del muelle.
Explicó que “el proyecto provincial contemplaba instalar distintos modelos de defensas según el tipo de embarcación que opera en cada sitio de atraque, nosotros íbamos a colocar 42 defensas de un tipo y 42 de otro, porque en una parte del muelle amarran buques grandes y en otra lo hacen embarcaciones de menor calado y menor envergadura”.
Sin embargo, la licitación nacional unificó todas las defensas utilizando únicamente el modelo de mayor tamaño y al respecto dijo que “al unificar toda la defensa con las más grandes estamos sobredimensionando por lo menos la mitad del muelle”.
El ingeniero explicó que “esa decisión no solamente incrementa innecesariamente el costo de la obra, sino que además puede provocar daños a las embarcaciones, los barcos que van a amarrar ahí, en vez de protegerse contra los impactos, pueden llegar a sufrir daños porque las defensas son mucho más grandes de lo necesario”.
Y añadió una advertencia técnica de fuerte impacto al sostener que “la lógica de una defensa es que sufra la defensa y no el buque ni el muelle, en este caso va a sufrir el buque”.
Una obra difícil de ejecutar en los plazos previstos
Otro de los aspectos cuestionados por el funcionario fue el cronograma previsto por la intervención.
Indicó que la licitación contempla un “plazo de 240 días para fabricar, colocar las defensas y además ejecutar reparaciones sobre la estructura de hormigón del muelle, eso realmente es casi imposible de hacer”.
Recordó que las “obras portuarias deben ejecutarse sin interrumpir la actividad del puerto y respetando las limitadas ventanas climáticas que ofrece Ushuaia, todo esto hay que hacerlo con el puerto en marcha, no se puede cerrar un año para hacer la obra”.
Además, señaló que las condiciones climáticas agravan todavía más la complejidad, nuestras ventanas de trabajo son de seis meses y además coinciden con la temporada de mayor movimiento turístico”.
Por ese motivo, la Dirección Provincial había planificado un esquema de ejecución escalonado, “nosotros pensábamos hacerlo por grupos de cuatro defensas, dándole tiempo a las fábricas para producirlas e ir jugando con la operación del puerto”.
Un proyecto que llevaba más de un año de trabajo
De Gaetano recordó que el proyecto provincial no surgió de manera improvisada y según explicó, “originalmente las defensas debían ser adquiridas a una empresa japonesa, aunque las restricciones financieras complicaron la operación, estábamos trabajando hacía un año y medio con este proyecto”.
Luego indicó que “durante el año pasado lograron encontrar fabricantes nacionales capaces de producir las mismas defensas con iguales especificaciones técnicas, ya habíamos tomado contacto con dos empresas nacionales que podían elaborar estas defensas con las mismas características que las japonesas”.
Incluso relató que “una de ellas visitó Ushuaia durante enero para inspeccionar personalmente la obra, ya estábamos prácticamente en condiciones de hacer el llamado a licitación”.
Sin embargo, sostuvo que “la intervención nacional decidió adelantarse, ellos quisieron demostrar que son más eficientes, que la tienen más clara, y terminaron sacando una licitación sin consistencia”.
Un gasto innecesario de dinero público
El director de Estudios y Proyectos consideró además que el pliego implicará un gasto superior al necesario.
“Como suponemos que van a utilizar los fondos que están cobrando de la Dirección Provincial de Puertos, están gastando de más, total la plata no es de ellos”.
Posteriormente explicó que “el cálculo del sobrecosto podría incluso quedarse corto, en el mejor de los casos vamos a tener un sobrecosto de 600 mil dólares”.
Además, reveló que “el pliego incorpora un ítem por mil millones de pesos destinado a reparar sectores del muelle sin ningún tipo de detalle técnico, hay un ítem de mil millones de pesos para reparación del muelle donde no se especifica cuántas reparaciones son, cómo se van a hacer ni dónde están”.
A su entender, esa falta de precisión abre la puerta a futuros inconvenientes, lo cual “eso puede generar mayores costos o directamente una obra mal hecha”.
Sin estudios ambientales ni participación de la Provincia
Otro de los puntos más críticos señalados por De Gaetano fue la ausencia de participación de organismos provinciales durante la elaboración del proyecto.
El funcionario afirmó que “el pliego no contempla ningún procedimiento relacionado con el impacto ambiental, no hay ninguno. En el pliego no dice absolutamente nada”.
Precisó que únicamente se mencionan autorizaciones nacionales, “habla de la Prefectura, habla de la Aduana, pero no habla de la Provincia, a la Provincia la ignoran olímpicamente”.
Para el funcionario, esa omisión resulta especialmente grave considerando que el puerto pertenece a Tierra del Fuego.
“Este es un puerto provincial que está intervenido por un organismo de tercera categoría del Gobierno nacional”.
Y agregó que “no pueden manejar los fondos, las obras y disponer como si el puerto fuera de ellos”.
“Nunca nos consultaron”
De Gaetano cuestionó además la forma en que la intervención viene desarrollando su gestión.
“A nosotros nunca nos dieron intervención ni consultaron absolutamente nada”.
Recordó que “forma parte de la historia del puerto desde el inicio de la administración provincial, estoy en el puerto desde diciembre de 1992, el primer día que la Provincia se hizo cargo”.
Relató que durante más de tres décadas la infraestructura portuaria fue creciendo exclusivamente con recursos provinciales.
“Recibimos un puerto destruido, con apenas dos sitios de atraque, hoy tenemos diez sitios y todas esas ampliaciones las hizo la Provincia con fondos propios”.
En ese sentido aseguró que “Nación nunca realizó aportes significativos, Nación nunca nos dio nada, cuando pedimos asesoramiento siempre fueron viáticos y nunca produjeron nada concreto”.
“No nos dejan entrar al puerto”
Uno de los momentos más duros de la entrevista llegó cuando el funcionario reveló que el personal de la Dirección Provincial de Puertos tiene prohibido ingresar al puerto.
“No nos han consultado en absoluto, no nos dejan entrar al puerto”.
Explicó que hasta el 21 de enero ingresaba diariamente para realizar inspecciones y controles técnicos.
“Hoy no puedo entrar al puerto, a mis compañeros tampoco los dejan entrar”.
Calificó la situación como “absolutamente anómala” y advirtió que las “consecuencias terminarán afectando directamente a la Provincia”.
“Eso va a tener consecuencias materiales y económicas para Tierra del Fuego, desgraciadamente”.
Un llamado de atención sobre el futuro del puerto
A lo largo de toda la entrevista, Salvador De Gaetano insistió en que las observaciones realizadas por la Dirección Provincial de Puertos no responden a diferencias políticas, sino a cuestiones estrictamente técnicas vinculadas con la seguridad, la operatividad y el uso eficiente de los recursos públicos.
Para el funcionario, la exclusión de los equipos técnicos provinciales, la falta de consulta a los organismos competentes, la ausencia de estudios ambientales, las inconsistencias detectadas en el pliego y el sobredimensionamiento de parte de la obra configuran un escenario que podría traducirse en mayores costos, problemas constructivos y riesgos para el funcionamiento del principal puerto de Tierra del Fuego.
“Nunca nos consultaron. No nos dejan ingresar al puerto y están tomando decisiones que no les corresponden, todo esto va a terminar teniendo consecuencias materiales y económicas para la provincia”.
