“La industria sola no va a resolver los problemas estructurales de Tierra del Fuego”, advirtió

El director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina y ex ministro de Industria sostuvo que la discusión abierta sobre la reconversión productiva de la provincia deja al descubierto años de ausencia de liderazgo estratégico, falta de infraestructura y una visión insuficiente sobre el futuro económico fueguino. Rechazó las críticas del gobernador Gustavo Melella hacia el sector empresario, aseguró que la UIF acompañó históricamente todas las iniciativas de transformación y afirmó que Tierra del Fuego necesita una profunda diversificación productiva porque el actual régimen industrial, aun en su mejor escenario, no alcanza para resolver los problemas estructurales de la provincia.

Río Grande.- Las declaraciones del director ejecutivo de la Unión Industrial Fueguina (UIF), Ramiro Caballero, volvieron a poner en el centro del debate el futuro económico de Tierra del Fuego y la discusión sobre la reconversión productiva de la provincia, luego de las críticas formuladas por el gobernador Gustavo Melella hacia el sector empresario, al que responsabilizó por no haber acompañado con suficiente decisión los intentos de transformación impulsados desde el Gobierno.

Lejos de esquivar la polémica, Caballero respondió con dureza y sostuvo que la discusión no debería centrarse en la búsqueda de culpables sino en la necesidad de construir una estrategia seria para el futuro provincial.

“Es un clásico de usted o mía, siempre la culpa la tiene el otro”, expresó Caballero a FM Centro al ser consultado sobre los cuestionamientos del mandatario provincial.

El ex ministro de Industria consideró que “nadie debería sentirse agraviado cuando se plantean propuestas para rediseñar el futuro de Tierra del Fuego y sostuvo que la discusión debe darse con madurez política”.

“Nadie debería ofenderse en escuchar propuestas de qué hay que hacer y cómo rediseñar Tierra del Fuego. Eso es una realidad. Me parece que nadie debería sentirse ofendido por eso”, afirmó.

Asimismo, cuestionó expresiones utilizadas recientemente por el gobernador para referirse a la actividad industrial y al rol del empresariado y al respecto dijo que 

“determinar que alguien está pescando en una pecera me parece un término desacertado e imprudente, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de años que el sector industrial ha trabajado en la isla, la cantidad de trabajadores que han podido pasar por ella e incluso radicarse en nuestra provincia durante tantos años”, señaló.

 

“Si después de siete años recién nos damos cuenta qué hay que hacer, algo falló”

 

Uno de los cuestionamientos más fuertes de Caballero estuvo dirigido a la capacidad del Gobierno provincial para conducir un proceso de transformación económica.

Según sostuvo, el debate actual evidencia que no existió una planificación adecuada durante los años de gestión y en este marco señaló que “si después de seis años y medio o casi siete años de gestión nos damos cuenta qué es lo que habría que hacer, evidentemente no estaba preparado para liderar la transformación que la provincia de Tierra del Fuego necesitaba”, sostuvo.

Para el dirigente industrial, la discusión no pasa exclusivamente por el futuro de la industria electrónica sino por la necesidad de desarrollar nuevas actividades económicas que permitan ampliar la matriz productiva provincial.

“La provincia necesita realmente trabajar y transformarse en otros sectores sumamente importantes con las condiciones estratégicas que tenemos”, remarcó.

En ese sentido, recordó que “durante años existieron documentos oficiales y planes estratégicos que marcaban cuáles eran los sectores hacia los cuales debía avanzar Tierra del Fuego”.

“No habría más que subir la escalera al Ministerio de Producción de la provincia, donde todavía hay un cartel que habla de los ejes estratégicos de desarrollo futuro para Tierra del Fuego y los tipos de bienes que, con la capacidad instalada existente, se podían producir”, indicó.

 

Diversificación industrial y aprovechamiento de la capacidad instalada

 

Caballero también rechazó la idea de que el sector privado se haya negado sistemáticamente a avanzar en nuevos proyectos productivos.

Por el contrario, aseguró que “desde distintos ámbitos empresariales se impulsaron propuestas para diversificar la producción utilizando las capacidades ya existentes, en distintas reuniones hemos planteado que con la capacidad instalada que tiene el sector electrónico se podrían producir partes y piezas para distintos bienes de la Argentina o incluso para competir internacionalmente”, explicó.

Incluso destacó que “funcionarios provinciales han llevado iniciativas concretas al Gobierno nacional”, dijo, al tiempo que agregó que “el propio ministro de Producción actual le ha llevado propuestas a Pablo Lavigne para analizar qué bienes o qué partes y piezas podrían producirse utilizando la capacidad instalada existente”, afirmó.

A su criterio, estas alternativas no “constituyen ninguna novedad, no es novedoso lo que estoy contando. Lo novedoso es que lo desconozca el gobernador”, disparó.

 

El ejemplo de la crisis energética de Ushuaia

 

Como muestra de la predisposición del sector privado para colaborar en procesos de transformación, Caballero recordó reuniones realizadas hace tres años entre empresas de Ushuaia y el Gobierno provincial para abordar los problemas energéticos de la capital fueguina.

“Nos reunimos con el Gobierno provincial para ayudar y acompañar en la transformación energética que la ciudad necesitaba”, recordó.

Sin embargo, cuestionó que “aquellas iniciativas nunca avanzaran, más que un proyecto, ese proyecto nunca apareció desde la provincia”, sostuvo.

Según relató, participaron de aquellas reuniones empresas de “distintos sectores productivos, incluidas las más importantes de Ushuaia, las empresas estuvieron perfectamente abiertas, desde las más importantes como Newsan hasta las plásticas de la ciudad que sufren permanentemente los cortes”, remarcó.

Por ello consideró injusto responsabilizar a la “UIF por la falta de avances, hablar de la UIF es equivocarse de camino, porque ha sido una cámara que colaboró históricamente con todos los gobiernos de la provincia”, aseguró.

 

Infraestructura insuficiente y falta de condiciones para invertir

 

Otro de los ejes centrales de sus declaraciones fue la falta de infraestructura estratégica para atraer inversiones.

Caballero cuestionó las críticas oficiales hacia empresas fueguinas que decidieron expandirse en otras regiones del país y planteó que las decisiones de inversión están directamente vinculadas con las condiciones que ofrece cada territorio.

“Cualquier inversor de la Argentina o del exterior, cuando un lugar da condiciones para invertir, las inversiones llegan. No hay forma de que eso no suceda”, afirmó.

A continuación enumeró una serie de déficits estructurales que, según su visión, siguen sin resolverse.

“Si tenemos problemas energéticos, si no contamos con una nueva ruta turística que se encuentra paralizada hace años, si el interconectado eléctrico quedó atrasado en el tiempo y nunca más se discutió, si existen problemas para garantizar gas a las ciudades y al propio sector industrial, ¿de qué inversiones me van a hablar?”, cuestionó.

Y agregó que “falta infraestructura básica en la provincia y no sabemos claramente hacia dónde se destina el desarrollo”.

En esa línea consideró que “antes de cuestionar a quienes invierten fuera de Tierra del Fuego, el Gobierno debería revisar sus propias políticas, yo revisaría qué es lo que estoy haciendo mal o qué no estoy haciendo en el tiempo adecuado para corregirlo”, sostuvo.

 

“La industria actual no resolverá los problemas estructurales de la provincia”

 

Uno de los conceptos más contundentes de la entrevista fue su análisis sobre los límites del actual esquema industrial.

Caballero insistió en que el “futuro de Tierra del Fuego no puede depender exclusivamente de la expansión del régimen de promoción industrial, pensar que el sector industrial actual radicado en la provincia va a solucionar los problemas de Tierra del Fuego es equivocarse”, afirmó.

Y profundizó esa idea con una comparación que buscó dimensionar la magnitud del desafío al sostener que “si hoy multiplicáramos por diez la producción industrial de Tierra del Fuego, o incluso alcanzáramos siete u ocho veces el máximo histórico, tampoco resolveríamos los problemas estructurales de la provincia”, advirtió.

Por eso consideró insuficiente que “el debate político continúe concentrado exclusivamente en la defensa del régimen industrial, la realidad hoy no pasa por eso. Si las críticas son esas, me parecen insuficientes”, sostuvo.

 

Educación, tecnología e industria del conocimiento

 

Caballero también vinculó el proceso de transformación productiva con los cambios tecnológicos que atraviesa el mundo.

Señaló que “el consumo está cambiando, que los procesos productivos evolucionan rápidamente y que la inteligencia artificial ya se convirtió en un factor determinante para la competitividad, la inteligencia artificial es hoy un factor determinante en los sectores productivos de todo el mundo”, afirmó.

Por ello consideró imprescindible discutir qué “tipo de educación necesita Tierra del Fuego para adaptarse a esos cambios, qué tipo de educación vamos a tener para acompañar lo que la evolución tecnológica está demandando a nivel mundial”, planteó.

Del mismo modo, puso en duda que la provincia cuente actualmente con la infraestructura necesaria para impulsar actividades vinculadas a la economía del conocimiento.

“Si hablamos de industria del conocimiento, ¿tenemos las condiciones de infraestructura para que eso suceda en Tierra del Fuego?”, preguntó.

 

El rol de la UIF y la necesidad de un Estado más dinámico

 

Finalmente, Caballero rechazó que las diferencias públicas con el gobernador puedan afectar la relación institucional entre la Unión Industrial Fueguina y el Gobierno provincial.

Aseguró que “la entidad ha acompañado históricamente todas las gestiones y recordó su participación activa en negociaciones con funcionarios nacionales para defender los intereses de Tierra del Fuego”.

“La UIF ha tenido un rol determinante en discusiones complejas, colaborando permanentemente con la provincia”, afirmó.

Incluso recordó momentos en los que “la entidad industrial asumió protagonismo frente a Nación para defender sectores productivos locales, hemos sido actores fundamentales para revertir situaciones complejas cuando determinados funcionarios nacionales no compartían una visión favorable para Tierra del Fuego”, señaló.

Antes de finalizar, dejó una reflexión sobre el rol que debe cumplir el Estado en cualquier proceso de transformación económica al sostener que “lo peor que puede hacer un Estado es no ser ejecutivo”, afirmó.

Finalmente sostuvo que “una de las razones básicas de cualquier gobierno es tener el dinamismo necesario para resolver problemas, generar confianza y crear las condiciones para que lleguen inversiones. Si los tiempos se alargan, la confianza desaparece y los conflictos no se resuelven”, concluyó.

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