El intendente de Río Grande cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional, advirtió por el impacto de la apertura de importaciones sobre el empleo y reclamó una estrategia productiva de largo plazo para la provincia. Defendió la Ley 19.640, cuestionó la intervención del puerto de Ushuaia y reclamó respuestas por los fondos de coparticipación que la Provincia adeuda al Municipio. Además, confirmó que Provincia Grande presentará “una alternativa para todos los estamentos de la provincia” en 2027 y planteó la necesidad de construir un nuevo peronismo.
Río Grande. -El intendente de Río Grande, Martín Pérez, realizó un extenso diagnóstico sobre la situación económica, productiva, institucional y política de Tierra del Fuego y sostuvo que la provincia atraviesa un momento que requiere abandonar las respuestas coyunturales y avanzar hacia un proyecto de desarrollo de largo plazo.
En diálogo con Buscando el Equilibrio, Pérez puso el foco inicialmente en la crisis que atraviesa el entramado industrial de Río Grande, particularmente a partir de los despidos y la incertidumbre que atraviesan los trabajadores de las fábricas. En ese sentido, calificó que “esta situación se ha tornado gravísima para nuestro sistema productivo, para la industria, para los trabajadores, para sus familias, para la incertidumbre que tienen que atravesar, la angustia que padecen las familias por la pérdida del empleo”.
El jefe comunal sostuvo que “cómo esto además impacta de lleno en nuestra vida cotidiana, porque la destrucción del aparato productivo en Río Grande, de su industria fundamentalmente, la electrónica como la mayor concentradora de mano de obra, pero después el resto de la industria, como es la industria textil que supo tener más de 1100 trabajadores en su momento y que hoy no llega a los 300. Es parte de lo que nos toca vivir con absoluta preocupación en nuestra ciudad”.
Críticas al modelo económico nacional
Pérez atribuyó la situación a una definición de política económica nacional y cuestionó que “esto es parte de un modelo económico que se está implementando a nivel nacional que ha tomado la decisión de llevar adelante el presidente Javier Milei, ya que es un modelo económico de esencia anti-industrial”.
“Una esencia anti-industrial que lo que hace justamente es plantear, como la salida, a algún que otro inconveniente que tenía nuestra economía nacional, la apertura indiscriminada de importaciones, el golpe a la industria nacional y, por consiguiente, la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo en todo el país”, detalló.
Según su mirada, Tierra del Fuego es una de las provincias particularmente afectadas por este esquema y dijo que “el problema mayor que tiene este modelo es que la provincia más perjudicada por esta política económica es Tierra del Fuego, sin dudas. Entonces, ahí radica nuestra preocupación”.
Para Pérez, el escenario actual es “lamentable” y “dramático” y obliga a discutir qué modelo productivo pretende desarrollar la provincia.
“¿Siempre la variable de ajuste tiene que ser el trabajo?”
Otro de los puntos centrales de su planteo estuvo dirigido al sector empresarial. Pérez aseguró mantener contacto con distintos actores de la actividad económica, aunque reconoció que también mantiene una mirada crítica sobre algunas decisiones empresariales e indicó que “cuando los beneficios son privados, pero los costos los terminan pagando los trabajadores, y lo paga toda la comunidad”.
En ese sentido, cuestionó que “¿Cuánto han ganado a lo largo de todos estos años? ¿Cuántos siguen ganando? Yo entiendo que por ahí los márgenes de rentabilidad seguramente hoy son mucho menores, pero digo, ¿siempre la variable de ajuste tiene que ser el trabajo? ¿Siempre tiene que ser el trabajo?”.
Para el intendente, el debate no puede agotarse en el reclamo frente a la Nación o en la preocupación por los despidos. También debe incluir una discusión interna sobre el futuro productivo de Tierra del Fuego y planteo que “no nos podemos quedar en la queja o en la bronca y en la preocupación que tienen miles de familias, tenemos que empezar a pensar cómo hacemos para salir adelante de esta situación”.
Y definió como objetivo la construcción de “un modelo productivo que pueda ser consistente a lo largo del tiempo, que pueda generar empleo, que podamos diversificar nuestra producción de manera real, de manera concreta”.
Un modelo productivo pensado desde Tierra del Fuego
Pérez sostuvo que la provincia debe comenzar a tomar mayor protagonismo en la definición de su propio desarrollo, sin plantear una ruptura con el proyecto nacional y manifestó que “en primer medida empezando a pensar un modelo productivo para Tierra del Fuego, desde la provincia, y dejar de lado esta dependencia de la cual hemos vivido a lo largo de tantos años, en la que siempre estuvimos, los fueguinos, atados a los vaivenes de lo que sucede en Nación y sin ser nosotros los que, de alguna manera, nos pongamos a la vanguardia de la propuesta de lo que queremos ser”.
De todos modos, aclaró que “yo no digo descindirnos del sistema nacional, yo no soy de los que creen que Tierra del Fuego tiene que salir de una mirada del proyecto nacional, somos parte de una Argentina bicontinental”.
A partir de allí, insistió en que “ahora también es momento para que, desde Tierra del Fuego, empecemos a pensar nosotros, seriamente, qué es lo que queremos. Y hasta ahora, la verdad es que no hemos podido hacerlo”.
“No hay soluciones mágicas”
En relación con la posibilidad de construir una estrategia de largo plazo, Pérez descartó que exista una figura individual capaz de resolver por sí sola los problemas estructurales de Tierra del Fuego y remarcó que “creo que no hay soluciones mágicas. No va a venir un iluminado. No existe el iluminado que diga es esto, se va a hacer tal cosa y de esta manera vamos a estar perfectos”.
En cambio, propuso una construcción colectiva: “Tiene que ser una construcción colectiva en donde participen todos los que de alguna manera tienen una responsabilidad, comprendiendo que no hay margen hoy para decir, ‘yo pateo en contra del arco al que tengo que patear porque tengo algún interés sectorial, económico que quiero defender’”.
En esa construcción incluyó al sector privado y al Estado provincial. “Necesitamos empresarios que inviertan, que produzcan, pero a la vez necesitamos un Estado, sobre todo un Estado provincial, que acompañe el desarrollo y que sea un motor del desarrollo. No que le ponga el pie en la cabeza absolutamente a nadie que quiera desarrollarse y producir”, sostuvo.
A la vez, consideró indispensable que exista control sobre la producción y sobre los beneficios del régimen de promoción industrial.
Defensa de la Ley 19.640
Consultado específicamente sobre si consideraba agotada la Ley 19.640, Pérez respondió de manera contundente que no. “Creo que la Ley 19.640 es una gran herramienta que yo la he defendido siempre en todos los ámbitos, en los que me ha tocado,y lo haré desde el lugar que me toque a futuro”, afirmó.
Para el intendente, el régimen excede la cuestión estrictamente económica y resaltó que “creo que es la única herramienta pensada para el desarrollo con un criterio que tiene que ver primero con la defensa de nuestro territorio nacional, la soberanía y con una mirada que tiene que ver con el arraigo de las personas, y eso no es un tema menor”.
También, destacó que “hace más de 50 años que nosotros tenemos esta ley implementada en Tierra del Fuego, y que ha sido un ejemplo para el resto del país”. Y vinculó directamente el régimen con la posición estratégica de la provincia: “Hoy, de alguna manera, es el último reservorio que nos queda para dar una discusión geopolítica, territorial y de soberanía”.
En ese punto, mencionó no solamente la cuestión Malvinas y el Atlántico Sur, sino también “la proyección antártica que tiene Tierra del Fuego y todo lo que todavía podemos llegar a desarrollar a partir de eso”.
Control y cuestionamientos por los beneficios del régimen
Pérez también reconoció que existen problemas en la aplicación y control de los beneficios de la Ley 19.640 y sostuvo que “la consecuencia de la falta de control ha sido que gran parte de nuestra sociedad,mire con malos ojos a la Ley 19.640. Pero no hablo de la sociedad de Buenos Aires, hablo de nuestra propia sociedad”.
“Hay muchísima gente en Tierra del Fuego que siente que los beneficios de la Ley 19.640 no les llegan de manera directa. Y tal vez forma parte de la falta de información, pero por otro lado también forma parte de algunos abusos que se han generado”, agregó.
Como ejemplo mencionó la situación vinculada con los vehículos: “¿Por qué los vecinos de nuestra provincia tenían que pagar los autos al mismo valor, o inclusive más caro, de lo que se pagaban en el continente cuando hay una ley?”.
Diversificación, tecnología y nuevos mercados
El intendente planteó además que el mundo productivo está cambiando y que Tierra del Fuego debe adaptar su matriz industrial a esa transformación y señaló que “lo que nosotros hoy necesitamos es ponerle justamente la visión que requiere hoy la necesidad de pensar nuestra matriz de producción desde el punto de vista absolutamente diversificado, la incorporación de nuevos productos, de nuevas tecnologías”.
En ese sentido, destacó que “tenemos plantas fabriles que son muy modernas en Tierra del Fuego y tenemos personal calificado”. Pérez informó además que se esperaba la llegada de una comitiva proveniente de China, vinculada a gestiones realizadas durante su último viaje.
“Vamos a estar recibiendo en unos días más una comitiva que viene justamente de China, a raíz del último viaje que hice donde lo vamos a poner en contacto con empresarios de nuestra provincia, van a estar recorriendo fábricas. Además, vamos a ver si podemos justamente empezar a desarrollar nuevos productos, abrir mercados, pero desde Tierra del Fuego”, explicó.
La intención, según planteó que “nosotros desde la ciudad a cada persona que quiera venir a invertir a Río Grande, le vamos a abrir los brazos, las puertas, vamos a dar una mano, vamos a asistir en todo lo que se pueda, vamos a generar todos los vínculos y las facilidades posibles para que aquel que quiera venir a invertir lo pueda hacer con absoluta libertad”.
La incertidumbre de los trabajadores
Por otro lado, Pérez relató situaciones concretas que, según explicó, muestran el nivel de incertidumbre que atraviesan los trabajadores industriales. “Ayer lunes, a las seis de la mañana, recibí mensajes de trabajadores, de vecinos de nuestra ciudad, preocupados porque estaban yendo a las fábricas y no sabían si la tarjeta con la que tenían que entrar les iba a dar el que podían ingresar o no”, contó.
“Muchísimos mensajes de trabajadores que se tuvieron que volver porque esa tarjeta no les hacía funcional el molinete”, agregó.
A partir de esa situación, reflexionó: “Pensemos por un minuto la incertidumbre que genera eso en una persona, en su familia, en términos de salud mental, digo, ¿por qué nuestra gente tiene que estar pasando eso?”.
Y volvió a cuestionar que el empleo sea utilizado como variable de ajuste: “Me parece que es ahí también donde nosotros tenemos que dar la discusión, inclusive con el sector empresario porque me parece que no puede ser que la variable de ajuste sea siempre el trabajo, no puede ser esto”.
El puerto de Ushuaia y la cuestión estratégica
Otro de los puntos centrales fue la intervención del puerto de Ushuaia. Pérez manifestó que “hay poca información realmente. Yo creo que he sido uno de los pocos que ha manifestado y sigue manifestando mi preocupación respecto a que Tierra del Fuego tenga su principal activo estratégico intervenido por el gobierno nacional sin causa alguna”.
“Teniendo causa o no teniendo causa, nosotros no nos podemos dar el lujo de tener un puerto intervenido”, manifestó.
Pérez cuestionó también el silencio de dirigentes políticos frente a la situación. “Algunos dirigentes importantes que han mantenido silencio, que no han dicho una sola palabra respecto al puerto. Y la verdad es que, digo, ¿por qué? ¿Por qué hacen silencio? ¿Por qué se callan la boca? Porque después son los primeros en hablar de unidad”.
Para el intendente, el objetivo debería ser recuperar cuanto antes el control sobre la infraestructura portuaria: “Creo que entre todos tenemos que hacer el mayor de los esfuerzos para poder recuperar el puerto”.
Y sintetizó su posición: “Tierra del Fuego tiene que tener plena potestad sobre su propio puerto”.
Coparticipación: un reclamo de $14.000 millones
En el plano provincial, Pérez confirmó que mantiene diálogo con el gobernador Gustavo Melella y señaló como uno de los principales puntos de discusión los atrasos en la remisión de fondos de coparticipación.
“Siempre diálogo con el gobernador. Nosotros somos personas que tenemos responsabilidad institucional. Cada vez que existe algún tema, alguna preocupación que tenemos en la ciudad, yo levanto el teléfono, lo llamo, hablo con él y lo voy a seguir haciendo”, afirmó.
Luego precisó el monto del reclamo: “Hoy estamos con un atraso cercano a los 13 mil, 14 mil millones de pesos aproximadamente”, a lo que agregó “14 mil millones de pesos. Mucha plata que la verdad para nosotros sería muy importante poder contar con ese recurso que no me corresponde a mí, sino que le corresponde a todos los vecinos de la ciudad para poder hacer obras, para poder brindar mejores respuestas, para poder prestar mejores servicios, cumplir en tiempo y en forma con todos nuestros compromisos”.
Pérez cuestionó que las reuniones entre funcionarios provinciales y municipales no se traduzcan en soluciones concretas y sostuvo que “de nada sirve hacer reuniones cuando después los temas no se resuelven concretamente”.
En ese sentido, reclamó una reducción progresiva de la deuda: “Resolver concretamente significa que tenemos que pasar de 14.000 millones de pesos de deuda a 12.000 y de 12.000 a 10.000 y de 10.000 a 8.000 y así sucesivamente hasta tanto se pueda corregir definitivamente este tema. No pedimos que de un día para el otro se resuelva”.
Y reclamó previsibilidad: “Pedimos tener un mínimo de previsibilidad que nos permita saber si de acá a fin de año al menos vamos a contar con ese recurso para poder hacer más cosas en la ciudad que es lo que queremos todos y que es lo que nos piden los vecinos permanentemente”.
Diferencias con el estilo político de Ushuaia
Consultado por las diferencias entre las estrategias políticas de Río Grande y Ushuaia frente a los reclamos por coparticipación, Pérez defendió su propio estilo de conducción “creo que nosotros como dirigentes políticos lo que tenemos que tratar de mostrar en contraposición a lo que se observa a nivel nacional que es locura y agravio, creo que lo que tenemos que tratar de mostrar es otra cosa. Es seriedad, es prudencia, es templanza, es planificación, es darle certeza a nuestra gente”.
También cuestionó las disputas públicas entre dirigentes: “Mostrarle a nuestra gente situaciones de conflictividad, donde un día somos amigos, otro día somos enemigos y nos prendemos fuego tacho enfrente de la legislatura y de la casa de gobierno y al otro día aparecemos a los abrazos y a los besos en una foto. No sé, me parece que eso es la vieja política”.
Pérez sostuvo que “yo soy una persona que trata de manejarse con una coherencia en la vida y hoy me toca reclamar y llevar adelante todas las acciones necesarias para que Río Grande tenga lo que le corresponde”.
También advirtió sobre la posibilidad de que una eventual solución para una ciudad se produzca en detrimento de la otra: “No sea cosa que entremos de nuevo en esta dinámica de darle plata a una ciudad en desmedro de otra”.
La unidad y la relación con los senadores nacionales
La discusión sobre la unidad política fue otro de los ejes centrales de la segunda parte de la entrevista. Pérez sostuvo que “nosotros venimos planteando que nuestra unidad no es una unidad de cúpula dirigencial. Nuestra unidad es con todos los fueguinos. Es con los fueguinos la unidad”.
Y definió algunos de sus objetivos: “La unidad es una unidad pensada en recuperar el puerto de la ciudad de Ushuaia, 100%. Hay quienes eligen la unidad para que esa unidad se transforme en una unidad de negocios. La verdad es que nosotros no estamos en esa vereda”.
También explicitó su posición frente al Gobierno nacional: “Nuestra unidad tiene que ver con ser claros a la hora de nuestra oposición al Gobierno Nacional. Estamos en oposición al Gobierno Nacional. Nosotros no pactamos con el Gobierno Nacional”.
Sin embargo, aclaró que eso no implica rechazar acuerdos institucionales cuando exista un beneficio concreto para los fueguinos: “No acordamos con el Gobierno Nacional por abajo de la mesa absolutamente nada. Y en el momento en que haya algo para hacer en conjunto con el Gobierno Nacional, en beneficio de nuestros vecinos, vamos a ser muy claros a la hora de plantearlo”.
En ese marco explicó que había aceptado recibir a senadores nacionales que visitaron la provincia, independientemente de su pertenencia política. “Yo recibiría a cualquier senador que venga, sea del partido político que sea, desde el punto de vista institucional. Es lo que corresponde”, sostuvo.
Incluso había propuesto llevarlos a recorrer el Natatorio Municipal, una obra que, según explicó, fue paralizada por la falta de recursos nacionales y que el Municipio decidió continuar con fondos propios.
“No le pondría un palo en la rueda nunca a una visita de esas características porque consideró que los senadores podían llevarse una visión tal vez más completa o más acabada de lo que sucede en nuestra ciudad y que ese conocimiento podría servir posteriormente para defender a Tierra del Fuego”, comentó.
“A la gente no le importa si un político está peleado con otro”
Pérez relativizó la discusión sobre quién recibió o no recibió a los senadores y sostuvo que “a la gente no le importa esto, realmente, no le importa. A la gente no le importa si un político está peleado con otro político, o si se recibió a los senadores y no los recibió”.
“La verdad que le importa tres pitos a la gente. Debo decirlo así. Nosotros tenemos que estar ocupados y preocupados en resolver problemas, en tratar de mejorarle la calidad de vida a nuestra gente, preocuparnos de eso”, agregó.
“Nosotros tenemos que estar acá para ser un vehículo de solución, no un vehículo de generar problemas”, remarcó.
“Tenemos que construir un nuevo peronismo”
Consultado por su pertenencia política, Pérez marcó distancia de la estructura formal del Partido Justicialista, aunque reivindicó su identidad peronista. “Somos peronistas. Yo no pertenezco al partido justicialista. Yo no soy parte del partido justicialista. Yo soy peronista, y nuestro espacio político es profundamente peronista. En esencia es peronista nuestro espacio político, y va a seguir siéndolo de esa manera siempre”, afirmó.
A partir de allí, planteó que “creo que lo que hoy nosotros tenemos que tratar de construir, de consolidar, no lo digo solamente acá, lo pienso para todo el país, desde el punto de vista del peronismo, es construir un nuevo peronismo”.
Según explicó, esa construcción debería partir de un reconocimiento de los errores cometidos: “Es construir un peronismo que comprenda profundamente los errores que se cometieron, que podamos plantearle a nuestra sociedad un camino de salida, y sobre todo ser muy claros a la hora de decirle a nuestra gente esto no puede volver a pasar, y el camino que tenemos que seguir es por acá”. Pérez expresó además su expectativa de que el peronismo pueda encontrar una síntesis nacional y construir una alternativa electoral hacia 2027.
Provincia Grande será “alternativa en toda la provincia”
En materia electoral, Pérez confirmó que “Provincia Grande va a ser alternativa, lo dije hoy con algún colega de ustedes, va a ser alternativa en toda la provincia”.
“Nosotros vamos a dar una discusión por el futuro de la provincia, por el futuro de las tres ciudades de Tierra del Fuego y vamos a dar una discusión por los estamentos legislativos también”, agregó.
De todos modos, aclaró que “por supuesto que todavía no hay nombres definidos, esto falta mucho, todavía acá no es una cuestión de hablar de candidaturas, ni mucho menos en ninguno de los estamentos”.
Pérez dejó abierta la posibilidad de construir un frente electoral: “Nosotros, como Provincia Grande, solos o en la construcción de un frente electoral vamos a hacer la alternativa el año que viene”.
La decisión, según sostuvo, responde a una mirada crítica sobre el presente provincial: “Tenemos experiencia, tenemos equipo, tenemos una gestión que nos respalda también, y sobre todo que nos duele ver la decadencia en la que está la provincia, la decadencia en la que está Tierra del Fuego”.
Una construcción más amplia que los partidos
Pérez sostuvo que una eventual alianza no debería limitarse a partidos políticos. “No solamente partidos, también con organizaciones gremiales, con quienes venimos trabajando muy bien desde hace muchos años, con organizaciones sociales también, con instituciones de nuestra ciudad, con muchos vecinos sueltos”, explicó.
En ese marco, apuntó a “muchos vecinos sueltos, que por ahí no forman parte de ninguna organización, pero quieren algo nuevo, algo distinto para Tierra del Fuego, que no aceptan la motosierra de Milei”.
Pero también marcó distancia de cualquier esquema de gasto sin planificación: “Tampoco es el despilfarro, es hacer cualquier cosa, es meter 6.000 o 10.000 personas y que después no se puedan pagar los sueldos, dar aumentos salariales, no se puedan mantener las escuelas en condiciones o no podamos mantener la obra social”.
“Lo que hoy necesita Tierra del Fuego es ver cómo se puede ordenar esta situación”, afirmó.
Endeudamiento: una herramienta para desarrollar, no para financiar gastos corrientes
Otro de los diagnósticos de Pérez estuvo relacionado con las finanzas provinciales y el endeudamiento. “Tenemos una situación de endeudamiento estructural y de endeudamiento estructural y además también de un déficit sostenido de caja que hoy está en el orden de los 27.000, 28.000 millones de pesos mensuales”, afirmó.
Diálogo con todos los legisladores, incluso los de La Libertad Avanza
Pérez aseguró que mantiene diálogo con los cinco diputados nacionales y los tres senadores por Tierra del Fuego, incluidos los representantes de La Libertad Avanza.m“Hablo con todos. Inclusive con los diputados de la Libertad Avanza. Con todos. Y voy a seguir hablando con todos”, aseguró..
Aunque aclaró que “les he manifestado que las puertas del municipio están abiertas para que si algún diputado nacional o algún senador nacional de la Libertad Avanza mañana me dice Martín, mirá, conseguí el financiamiento para reactivar la obra que sea, o conseguí financiamiento para llevar adelante una acción en beneficio de los vecinos. Yo voy a ser el primero que les voy a abrir las puertas del municipio para que esas acciones que sean pensadas para el beneficio de nuestra gente lleguen a Río Grande”.
La caída de la obra pública y el impacto en el empleo
El intendente también puso como ejemplo la caída de la obra pública para dimensionar el impacto del retiro del financiamiento nacional. “A fines del 2023 teníamos casi 60 obras en ejecución en la ciudad, entre las grandes y las chicas. Teníamos más de 200 trabajadores de la construcción ocupados de manera directa”, recordó.
“Hoy no sé si llegamos con suerte al 10% de esa mano de obra ocupada”, detalló.
A partir de esos números, planteó que “son 180, mínimo que por la caída de esta actividad han quedado sin la posibilidad de obtener un ingreso como el que tenían”.
Y fijó una posición sobre el rol del Estado en el desarrollo: “La verdad es que yo no concibo el desarrollo de una provincia, de una ciudad sin obra pública. La obra pública es el motor justamente del desarrollo”.
Qué le reclamaría al Presidente
Finalmente, Pérez fue consultado sobre qué le plantearía al presidente Javier Milei si tuviera la oportunidad de reunirse con él y precisó que “lo primero que le diría es: Presidente, derogue el decreto 333 que pone arancel cero a los productos importados”.
Y explicó: “Derogue ese decreto Presidente porque es el decreto que ha destruido el empleo de nuestra provincia, que está fundiendo la fábrica, que no permite que podamos crecer, desarrollarnos”.
También reclamaría por las obras paralizadas: “Le explicaría por qué considero importante que nuestras fábricas vuelvan a llenarse de trabajadores y todo lo que implica en términos de generación de valor agregado”.
“Le diría, mire Presidente, tenemos más de 10 obras paralizadas porque se han cortado los fondos de Río Grande. Tenemos un Procrear de 200 viviendas que podría estar construyéndose si el Presidente de la Nación hubiese tomado la decisión”, agregó.
Otro de sus planteos estaría vinculado con el financiamiento de infraestructura y nuevos procesos productivos en Tierra del Fuego. “Además, que haga que se retrotraiga esta decisión del FAMP de dejar que las empresas no aporten más recursos, para la posibilidad que llevemos adelante obras de infraestructura y nuevos procesos productivos en nuestra provincia”, sostuvo.
“Le pediría también que sea más enfático a la hora de defender a nuestras Islas Malvinas, a nuestro Atlántico Sur. Que no demore 15 días en rechazar el paso de un buque militar por el Estrecho de Magallanes”, indicó.
Ante la consulta sobre si aceptaría reunirse con el Presidente, su respuesta fue contundente: “Por supuesto que sí”.
