La presidenta de la Dirección Provincial de Vialidad, Ileana Zarantonello, trazó un panorama sobre los trabajos previstos tras el invierno y reconoció que el organismo enfrenta una temporada condicionada por el clima, el deshielo y un presupuesto limitado. Confirmó que se avanza sobre distintos caminos provinciales y anticipó la intención de implementar por primera vez en Tierra del Fuego consorcios camineros que permitan articular recursos públicos y privados para sostener el mantenimiento de las rutas. Al mismo tiempo, reclamó a Vialidad Nacional el pago de una deuda de $300 millones por trabajos ya realizados y advirtió que, pese a las gestiones efectuadas, no existen respuestas concretas ni una planificación conocida para el mantenimiento integral de la Ruta Nacional 3. “Ya lo expuse, ya dije y le di un abanico de propuestas para el pago”, sostuvo, y remarcó que los fondos podrían cancelarse incluso mediante materiales, alcantarillas u otros recursos. Sobre la principal conexión terrestre fueguina, señaló que “hay mucho por hacer” y pidió inversiones, mantenimiento y señalización horizontal.
Río Grande.- La finalización de la veda invernal no significa que las máquinas de la Dirección Provincial de Vialidad puedan ingresar inmediatamente a todos los caminos de Tierra del Fuego. El clima, la permanencia de nieve, el deshielo, el barro y las restricciones presupuestarias vuelven a marcar la planificación de los trabajos que el organismo pretende desarrollar durante los próximos meses.
Así lo explicó la presidenta de la Dirección Provincial de Vialidad, Ileana Zarantonello, en diálogo con el programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia, donde además planteó la necesidad de buscar nuevas herramientas para sostener la red vial provincial y puso especial énfasis en dos problemas vinculados con Nación, una deuda de $300 millones que todavía no fue cancelada y la ausencia de respuestas concretas sobre la planificación para la Ruta Nacional 3.
“El tema del clima es fundamental, porque parece que se terminara la veda invernal, pero por sectores la nieve continúa”, explicó Zarantonello. Esa situación, señaló, dificulta el “ingreso de las máquinas a determinadas rutas provinciales, particularmente por los efectos del deshielo y el barro”.
La funcionaria aclaró “que no se trata de un fenómeno excepcional” y recordó que “durante los últimos años las condiciones climáticas extendieron las dificultades incluso después del invierno formal y mencionó que el año pasado se registraron nevadas importantes durante septiembre e incluso en noviembre”.
A pesar de esas limitaciones, Vialidad Provincial ya comenzó a intervenir en algunos sectores, uno de ellos es la “Ruta Provincial 5, en dirección a la estancia María Behety, un camino utilizado también durante las actividades vinculadas con la Hermandad”.
Según Zarantonello, existen allí sectores que “requieren una importante reposición de material, una tarea que el organismo espera poder desarrollar durante lo que resta del año o, eventualmente, entre enero y febrero próximos”.
También se retomaron los trabajos sobre la “Ruta Provincial 9, donde ya se habían realizado intervenciones y reposición de material a comienzos del año”.
Actualmente, las tareas alcanzan el “kilómetro 14, en el sector de Las Vertientes. La traza permite posteriormente empalmar con la Ruta 18 y conectar hacia María Cristina y la Ruta Nacional 3”.
Consorcios camineros: sumar al privado al mantenimiento
Es precisamente sobre la Ruta 9 donde Vialidad pretende avanzar con una experiencia inédita para Tierra del Fuego como es la conformación de consorcios camineros.
“Estamos tratando de innovar, por lo menos empezar a trabajar con lo que sería en un futuro los consorcios camineros”, anticipó Zarantonello, quien consideró necesario comenzar a pensar en una articulación más profunda entre el sector público y los privados que utilizan regularmente esos caminos.
“Me parece que está bueno ponerlo en agenda, empezar a plantearnos un trabajo un poco más en conjunto desde lo privado y lo público”, sostuvo.
El modelo, explicó, funciona desde “hace décadas en distintas provincias argentinas”, dijo, al tiempo que agregó que mencionó especialmente la experiencia del “Chaco, donde este sistema tiene más de 30 años, además de los casos de Córdoba y Santiago del Estero”.
La lógica consiste en que “estancieros, productores y propietarios que utilizan determinada ruta constituyan un consorcio y aporten recursos para su conservación. Ese organismo puede contratar servicios y, al mismo tiempo, trabajar conjuntamente con Vialidad”.
En el esquema que imagina para Tierra del Fuego, el organismo provincial podría “aportar personal y maquinaria e incluso ser contratado por el propio consorcio para ejecutar determinados trabajos”.
La primera experiencia se está analizando precisamente sobre la “Ruta 9”.
Indicó que “Vialidad ya comenzó a mantener conversaciones con propietarios de estancias y viviendas del sector de Las Vertientes, son diez estancias que están en ese sector. Nos pareció un número lindo, por decirlo de alguna manera, para arrancar con un consorcio”, señaló.
Zarantonello explicó que “antes de solicitar un compromiso económico a los privados buscaron demostrar con hechos el trabajo del organismo”, dijo, al tiempo que agregó que “les propusimos que ellos primero pudieran ver que nosotros estamos haciendo un trabajo serio, muy comprometido, y esa fue nuestra carta de presentación”, afirmó.
En ese punto reivindicó el desempeño de los trabajadores de Vialidad y reconoció que el “organismo también debió modificar algunas percepciones negativas que existían sobre su funcionamiento”.
Además, destacó el compromiso de todo el personal, “desde el maquinista hasta el administrativo”, para garantizar la transitabilidad de las rutas provinciales.
Sin embargo, admitió que “el contexto económico obliga a buscar alternativas, hoy la parte económica nos afecta a todos. Entonces necesitamos del compromiso también de aquel que utiliza las rutas”, sostuvo.
Y agregó que “incorporar a los usuarios en su mantenimiento también puede generar mayor responsabilidad sobre su conservación, es una forma de que se comprometan a cuidarlo”.
De concretarse, sería la primera experiencia de estas características en Tierra del Fuego. Zarantonello aseguró que “el modelo despertó su interés a partir de encuentros con responsables viales de otras jurisdicciones y capacitaciones sobre caminos rurales desarrolladas junto al Consejo Federal de Inversiones”.
“La verdad que he escuchado hablar maravillas de la importancia que tiene esto y del compromiso que eso genera”, expresó al defender la posibilidad de trasladar el sistema a la provincia.
Nación debe $300 millones: “Para nuestra Vialidad es muchísimo”
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la deuda que mantiene Vialidad Nacional con el organismo provincial.
Zarantonello confirmó que el monto asciende a “$300 millones, uno puede decir que es poco, pero para nuestra Vialidad es mucho, es muchísimo”, remarcó.
Si bien reconoció que esa cifra no permitiría realizar una renovación integral del parque de maquinaria, dejó en claro que “se trata de recursos significativos para un organismo que trabaja con fuertes restricciones presupuestarias”.
Además, enfatizó que “el dinero corresponde a tareas que ya fueron ejecutadas, es un dinero que se adeuda y que yo quisiera que se nos pague, porque el trabajo se hizo en tiempo y forma y no se pagó”.
La presidenta de Vialidad Provincial aseguró que planteó personalmente la situación ante el administrador de Vialidad Nacional y que “las autoridades nacionales conocen la existencia de la deuda, pero no veo que haya una respuesta positiva”, cuestionó.
“Apuesto siempre al diálogo, me parece muy importante, pero después del diálogo tiene que haber acciones”, sentenció Zarantonello.
Incluso aseguró haber ofrecido distintas alternativas para facilitar la cancelación, no exige necesariamente una transferencia directa de los $300 millones, sino que Vialidad Provincial está dispuesta a “recibir recursos materiales que permitan compensar lo adeudado”.
“Ya lo expuse, ya dije y le di un abanico de propuestas para el pago. No le dije que fuera necesariamente a través de transferencia. Lo quiero al importe a través de recursos, lo quiero a través de alcantarillas, lo quiero a través de materiales, lo quiero como sea y lo que pueda y tenga Vialidad Nacional para darnos”, detalló.
Caminos provinciales deteriorados y recursos que no alcanzan
Respecto de la planificación para la temporada primavera-verano, Zarantonello realizó una diferenciación entre las rutas provinciales y las trazas complementarias nacionales.
Aclaró que caminos como “las rutas A, B y J se encuentran bajo mantenimiento de Vialidad Nacional”, mientras que “el organismo provincial concentra sus recursos en las rutas de jurisdicción fueguina”.
Dentro de estas últimas destacó el estado de algunos corredores turísticos, aunque anticipó que “deberán recibir repasos una vez superadas completamente las condiciones propias de la veda”.
Mencionó, entre otros ejemplos, la “Ruta Provincial 119 hacia Bombilla, de fuerte utilización turística, y la Ruta Provincial 30, en el sector de Almanza”.
En este último caso anticipó que será necesaria la “reposición de material”.
La funcionaria reconoció, además, que “prácticamente todas las rutas provinciales necesitarían trabajos de ese tipo después del invierno”, pero, el problema es que “Vialidad no dispone actualmente de material suficiente para intervenir integralmente todas las trazas”.
“¿Todas necesitarían reposición de material? ¿Lo tenemos? No lo tenemos, no voy a mentir”, admitió.
Frente a esa limitación, la estrategia será concentrar los recursos disponibles en los puntos más deteriorados.
“Vamos, por decirlo de alguna manera, bacheando kilómetros. Reponemos material en aquellos sectores donde se necesita, porque el invierno las ha dejado muy deterioradas”, explicó.
El criterio consiste en identificar aquellos kilómetros donde el deterioro obliga a una intervención de mayor profundidad: retirar el material afectado o contaminado y reemplazarlo para recuperar las condiciones de transitabilidad.
Ruta 3: reclamo por planificación, inversión y mantenimiento
El estado de la Ruta Nacional 3 ocupó otro tramo importante de la entrevista. Zarantonello reconoció las recientes tareas de bacheo efectuadas por Nación, particularmente en sectores donde las condiciones habían alcanzado niveles preocupantes, pero advirtió que continúan sin conocerse los planes de mediano y largo plazo para la principal vía terrestre fueguina.
“El diálogo es el diálogo que la gestión solicita a través de notas: qué va a pasar con el mantenimiento de nuestra única ruta troncal, que es la Ruta 3. Y la verdad que no hay respuestas de planificación”, afirmó.
La titular de Vialidad Provincial valoró los trabajos puntuales que pudieron observarse recientemente y destacó particularmente la intervención realizada en el sector del Valdez, donde consideró que la ruta se encontraba “muy peligrosa”.
Sin embargo, planteó que el “problema excede el bacheo de determinados sectores”.
La Ruta 3 soporta una circulación permanente de vehículos pesados vinculados con el abastecimiento de la provincia y constituye, además, la única conexión terrestre entre Río Grande, Tolhuin y Ushuaia.
“Tenemos una transitabilidad de mucho peso, porque tenemos muchísimos camiones que transitan la Ruta 3, que nos abastecen sin ir más lejos. Y, aparte, es nuestra única conectividad entre las tres ciudades”, recordó.
Por esa razón, desde la Provincia reclaman una “intervención nacional sostenida, apelamos a que haya una inversión de Nación a la Ruta 3”, manifestó.
Zarantonello enmarcó la situación fueguina en un escenario más amplio y consideró que existe poca inversión sobre rutas nacionales en distintos puntos del país. En el caso de Tierra del Fuego, reclamó que al menos se avance con tareas básicas que resultan fundamentales para la seguridad vial.
Uno de sus principales cuestionamientos estuvo dirigido a la falta de señalización horizontal.
“Uno apela, aunque sea, a que haya una señalización horizontal. Esa que antes siempre veíamos, siempre se pintaba la ruta”, expresó.
Y se preguntó: “¿Cuántos años hace que no lo vemos más?”.
Para la funcionaria, recuperar esa señalización resulta especialmente importante para “quienes recorren la Ruta 3 durante todo el año y bajo las condiciones climáticas características de Tierra del Fuego, hay mucho por hacer en la Ruta 3, mucho”, resumió.
Presupuesto nacional: “A veces parece que uno soñara despierto”
Finalmente, Zarantonello se refirió a las partidas contempladas en el Presupuesto nacional para el mantenimiento de la Ruta 3 y evitó tomar las previsiones presupuestarias como garantía de que las obras efectivamente se ejecutarán.
La titular de Vialidad Provincial expresó su expectativa de que los recursos finalmente lleguen a Tierra del Fuego, pero recordó la “distancia que muchas veces existe entre lo proyectado en una ley de presupuesto y su ejecución real, los presupuestos son, a veces, como el deseo. Ponés en el presupuesto y después parece que uno soñara despierto”, sostuvo.
En ese sentido, coincidió con la mirada expresada por el gobernador Gustavo Melella respecto de que “las partidas incluidas formalmente no siempre terminan traduciéndose en inversiones concretas, después, con los pies en la tierra, no sé si es lo que se refleja. Por H o por B, los fondos van para otro lado y lo que terminás poniendo ahí a veces no se cumple”, señaló.
“Es lamentable lo que estoy diciendo, pero soy realista”, concluyó.
