“No existe voz ni voto dentro de lo que es la paritaria de nuestro sector”, dijo Navoni

El bioingeniero y dirigente gremial de SIPROSA señaló que los profesionales de la salud acumulan una pérdida salarial del 5,3% frente a la inflación y cuestionó que el sector no tenga representación en las negociaciones paritarias. También alertó sobre la sobrecarga laboral, la falta de especialistas y las dificultades para incorporar médicos de otras provincias.

Río Grande. -El bioingeniero y miembro de la comisión directiva del Sindicato de Profesionales de la Salud (SIPROSA), Juan Navoni, advirtió sobre el deterioro de las condiciones laborales de los profesionales que se desempeñan en los hospitales públicos de Tierra del Fuego y la creciente dificultad para sostener los equipos de trabajo ante la pérdida de recursos humanos. 

En diálogo con el programa ‘Buscando el Equilibrio’ por Radio Provincia, sostuvo que el sector atraviesa una situación de preocupación por la falta de recomposición salarial y la ausencia de representación propia en las negociaciones paritarias.

Navoni explicó que en Río Grande el sindicato continúa realizando reuniones informativas y asambleas, mientras mantiene conversaciones con el Gobierno provincial. En ese sentido, confirmó que la semana pasada fueron convocados a un encuentro con representantes de los ministerios de Economía y Salud para abordar los reclamos vinculados con los salarios y el sistema de guardias.

“Nosotros lo que planteamos es la pérdida real de nuestro salario, un 5,3%, teniendo en cuenta todas las paritarias que vamos participando. En base a eso estamos en charlas para ver cómo se puede solucionar esta pérdida salarial que hemos tenido, pero realmente tener una recomposición salarial y también el tema de las guardias, para implementar otro tipo de cálculo que tenga en cuenta también el básico dentro de lo que es la guardia”, señaló.

El dirigente gremial manifestó que existe preocupación por el acuerdo salarial alcanzado entre el Gobierno y otros sectores estatales, sin que los profesionales de la salud tengan participación directa en la discusión. “No estamos representados dentro de lo que es la paritaria. En la paritaria están ATE, UPCN y ATSA, pero no está representado nuestro sector, que es el de los profesionales de la salud. Por lo tanto, no existe voz ni voto dentro de lo que es la paritaria de nuestro sector”, cuestionó.

En esa línea, explicó que la falta de representación repercute en la discusión de componentes específicos de los salarios profesionales. “Se discuten y se tocan temas que dejan excluidos a todos los que son los profesionales de la salud. Por ejemplo, el tema de guardias, el ítem dedicación exclusiva, complemento profesional o el ítem de título profesional. El título profesional está por encima nada más que un punto del título secundario, que se paga casi lo mismo, igual que el complemento profesional. El valor está por debajo del complemento técnico”, detalló.

 

Salarios y diferencias en el pago de las guardias

 

Al referirse a los ingresos del personal médico, Navoni estimó que “un profesional que recién ingresa al sistema público provincial percibe un salario básico de aproximadamente 3.300.000 pesos, mientras que una guardia de 24 horas en el servicio de emergencias se paga alrededor de 128.000 pesos”.

Sin embargo, advirtió que “cuando los profesionales vienen generalmente de otras provincias, vienen porque falta el recurso humano, que son los profesionales de la salud. Eso hoy no está ocurriendo y justamente es por el tema salarial. Porque cuando se viene, se viene ya con una familia y eso tiene un costo que es importante, más allá también de que cuando uno realiza su labor profesional pone en juego su matrícula y sus conocimientos, que también son importantes porque van a aplicar lo que es la salud de la población”.

En ese contexto, marcó una diferencia significativa entre las guardias que realizan los médicos de planta y aquellos profesionales itinerantes que son convocados para cubrir servicios específicos.

“Una guardia de un médico itinerante le están ofreciendo en 700.000 pesos”, indicó, al comparar ese monto con los aproximadamente 128.000 pesos que percibe un profesional local por una guardia de 24 horas.

Navoni aclaró que no cuestiona la contratación de médicos itinerantes, ya que resultan necesarios para garantizar el funcionamiento de distintos servicios hospitalarios. “No es en contra tampoco de esos profesionales, porque si no no se podría dar cumplimiento total en distintos servicios del hospital. También son necesarios esos profesionales para trabajar en conjunto con los de planta permanente. Lo ideal sería tener un staff de profesionales propios dentro del hospital”, afirmó.

Consultado por la cantidad de profesionales que actualmente se desempeñan en el sistema de salud provincial, particularmente en el Hospital Regional Río Grande. Ante la pregunta, el dirigente de SIPROSA aclaró que “no tengo el dato exacto, pero aproximadamente serían, por la última vez que pudimos dialogar sobre este tema, 155 más o menos, pero serían más, porque en realidad dentro de los profesionales están médicos, ginecólogos e ingenieros. Entonces no tengo la verdad que un dato exacto. Sí creo que me habían dicho, hasta la última vez, que de médicos hay alrededor de 255 médicos en Río Grande y 180 en Ushuaia”, explicó.

 

La pérdida de especialistas y la sobrecarga laboral

 

Uno de los puntos que más preocupan al sindicato es la reducción de profesionales en distintas áreas del Hospital Regional Río Grande. Como ejemplo, Navoni mencionó la situación del servicio de Pediatría, que pasó de contar con doce especialistas a tener solamente cinco.

“Es un ejemplo de la pérdida de profesionales que se han dado a lo largo del último tiempo. El servicio de Pediatría, donde hace cuatro o cinco años existían doce pediatras y hoy en día hay cinco pediatras en Río Grande”, precisó.

Explicó que esa reducción obliga a recurrir a médicos itinerantes para cubrir las guardias, que requieren diariamente dos pediatras para la atención externa y uno para la guardia interna, además de las necesidades de los consultorios. También mencionó la situación de Clínica Médica, donde actualmente habría cuatro profesionales, cuando la dotación necesaria debería ubicarse entre siete y ocho médicos.

Para Navoni, la pérdida de recursos humanos se fue profundizando a partir de las dificultades salariales, que llevan a los profesionales a buscar otras alternativas laborales o ejercer su actividad fuera del sistema público provincial.

Esta situación también repercute directamente en las condiciones de trabajo de quienes permanecen en los hospitales. “Lamentablemente se produce un estrés, una sobrecarga laboral, porque al existir menos recurso humano tienen que realizar mayor cantidad de guardias para tratar de paliar la falta de profesionales. Entonces es un estrés, una sobrecarga laboral que se hace como se puede para sobrellevar ese tiempo”, describió.

A esa problemática se suma el incremento de la demanda en el sistema público de salud. El dirigente gremial coincidió en que las dificultades económicas de las familias y la imposibilidad de afrontar determinados costos médicos o de cobertura generan una mayor concurrencia a los hospitales.

Además, remarcó que “en Río Grande tenemos aproximadamente dieciocho puestos para atención de pacientes de diálisis. En el privado hay, pero son mucho menos, y se atienden en triple turno en algunos días. Después hay servicios dentro de adolescencia que en el sector privado no se encuentran y, dentro del laboratorio, también hay estudios que no se hacen en el privado”.

 

La defensa de la dedicación exclusiva

 

Navoni también defendió el régimen de dedicación exclusiva que rige para los profesionales de la salud en Tierra del Fuego y Neuquén, al considerar que constituye una política sanitaria que contribuye a sostener el funcionamiento del sistema público.

“Solamente sucede en nuestra provincia y en Neuquén. La verdad que nosotros defendemos este régimen laboral. Para nosotros es más que un régimen, es una política de salud. ¿Por qué? Porque eso ha permitido que el sistema no colapse, por ejemplo, en el momento del COVID, porque el profesional lo único que tiene que hacer es pensar en su trabajo, en un solo lugar. No tiene que aplicar lo que es el multiempleo”, sostuvo.

Según explicó, esta modalidad también facilita la organización de las guardias y permite que los profesionales puedan reemplazarse entre sí ante una eventualidad, sin depender de otros empleadores.

Asimismo, destacó que la dedicación exclusiva “favorece el trabajo interdisciplinario, que de otra manera no se produce entre distintas profesiones. El cardiólogo, enfermero, médico, psicólogo, ingeniero, se trabaja en conjunto para una calidad de atención del paciente”.

 

Dificultades para atraer profesionales y sostener la antigüedad

 

Consultado sobre la posibilidad de incorporar médicos de otras provincias, Navoni consideró que la recomposición salarial es el principal factor para mejorar la convocatoria, aunque también planteó la necesidad de implementar políticas de arraigo que contemplen el acceso a la vivienda.

En ese sentido, cuestionó el monto que se reconoce actualmente en concepto de alquiler para los profesionales que deben trasladarse a la provincia. “Uno puede desarrollar su profesión pensando únicamente en un solo trabajo, pero también políticas de arraigo como puede ser vivienda. Hoy se paga un ítem alquiler de 200.000 pesos, cuando un alquiler acá, tanto en Ushuaia o Río Grande, está muy por encima de ese valor”, manifestó.

Frente a los valores actuales del mercado inmobiliario, que pueden acercarse al millón de pesos, sostuvo que el beneficio resulta insuficiente para quienes llegan con sus familias.

Por otra parte, advirtió que el sistema tampoco ofrece diferencias salariales significativas en función de la antigüedad. Según explicó, un médico con 15 o 20 años de trayectoria puede percibir un ingreso prácticamente equivalente al de un profesional que recién comienza.

“Es casi lo mismo, porque la antigüedad creo que son, no sé si son 20.000 pesos o 100.000 pesos de diferencia con uno que recién ingresa. Ese también es un punto a tener en cuenta porque no favorece que uno se quede dentro del sistema público por la antigüedad”, cuestionó.

En cambio, indicó que existen adicionales vinculados con las especializaciones, maestrías y doctorados, siempre que la formación esté relacionada con las tareas que desarrolla el profesional.

 

Problemas con los insumos hospitalarios

 

Finalmente, Navoni reconoció que “ha habido y hay problemas con los insumos. A veces de mayor cuantía. En un momento el laboratorio no pudo funcionar porque le faltaban reactivos. Siempre por ahí falta algún tipo de insumo, que pueden ser tubuladuras u otras cuestiones que hacen al quehacer diario”.

En ese sentido, advirtió que “la falta de materiales agrava las condiciones de trabajo del personal, que debe afrontar simultáneamente una mayor demanda asistencial y dificultades para desarrollar sus tareas.

Respecto de las negociaciones salariales, confirmó que “estamos en reuniones justamente para continuar con el diálogo. Ya hemos tenido anteriores reuniones y no han llegado a una resolución. No está fijada la fecha ni el horario, pero sí está abierta una mesa técnica justamente para hablar sobre el tema de las guardias”.