El inhóspito cabo de la Patagonia que alberga la historia de un buque alemán encallado

Se encuentra en uno de los parajes más lindos de Tierra del Fuego en el que viven menos de 10 mil personas. Cabo San Pablo además de contar con una gran belleza de paisajes, cómo se mencionó, en el Cabo San Pablo se encuentra encallado desde 1985 el buque mercante Desdémona, que sufrió una avería durante un viaje entre Comodoro Rivadavia y Tierra del Fuego.

Río Grande.- En la Costa Patagónica hay un sinfín de paisajes monumentales para visitar y uno de ellos alberga la historia de un buque mercante construido en Alemania que encalló en una playa agreste alejada que desde 1985 alberga los restos de este navío, que se conservan en buen estado teniendo en cuenta el paso del tiempo.

El lugar en el que se encuentra este barco se llama Cabo San Pablo: se trata de un accidente geográfico que pertenece al departamento de Tolhuin, en la provincia de Tierra del Fuego, y que se destaca por tener una belleza rústica y particular.

El Cabo San Pablo es un monte aislado que sobresale al mar en un tramo costero de su orientación y está compuesto básicamente por rocas. Se vuelve peligroso cuando el mar está alto (pleamar) porque llega adentrase 1.200 metros en el agua y por ese motivo la Armada Argentina construyó en 1945 el Faro San Pablo, con el objetivo de evitar naufragios en el lugar.

Este lugar es ideal para aquellas personas que buscan destinos inhóspitos y de grandes bellezas paisajistas: se recomienda visitarlo en verano y otoño ya sea para pasar el día o quedarse a dormir en alguno de los campings que están ubicados al sur del cabo. En su momento existió una hostería en el lugar aunque fue abandonada y actualmente se pueden visitar sus ruinas.

 

La historia del barco encallado en el Cabo San Pablo

 

Además de contar con una gran belleza de paisajes, cómo se mencionó, en el Cabo San Pablo se encuentra encallado desde 1985 el buque mercante Desdémona, que sufrió una avería durante un viaje entre Comodoro Rivadavia y Tierra del Fuego.

Este barco fue construido en Hamburgo, Alemania, en 1952 y durante varios años prestó servicios para la empresa Partenreederei A. Kirsten, hasta que fue vendido en la década de 1960 a la compañía argentina Cormorán Líneas Marítimas.

Su historia bajo operación argentina es bastante peculiar porque encalló dos veces: la primera ocurrió en 1983 cuando en una madrugada se topó con un banco de arena, producto de la densa bruma que había, en Mar de Ajó, cuando viajaba con el sistema de comunicaciones dañado por el impacto de un rayo.

La embarcación pudo salir por sus propios medios de esa situación y se trasladó al puerto cercano de Mar del Plata para que le hicieran las reparaciones pertinentes. Luego, siguió prestando servicios en forma normal durante dos años hasta que le llegó la hora definitiva.

En 1985 el Desdémona se encontraba navegando desde Comodoro Rivadavia hasta Tierra del Fuego con 20 tripulantes y cargado por 20 mil bolsas de cemento cuando el motor sufrió una avería que le impedía navegar a una velocidad mayor a cinco nudos. Se intentó repararlo en Ushuaia pero el desperfecto persistía.

Cuando el buque se encontraba navegando hasta Río Grande a baja intentó circular muy cerca de la costa para evitar las fuertes ráfagas de viento y tras pasar el Cabo San Pablo tocó fondo. El capitán intentó evadir esa situación pero en la maniobra terminó imputando a una restinga que no se encontraba en la carta náutica.

Esto produjo un corte en el casco de la nave que comenzó a inundar las bodegas y por eso el capitán decidió emplear la fuerza que le quedaba al montar para varar intencionalmente al barco en la costa y evitar su naufragio. Con el tiempo se dirigió hasta allí una inspección de la armada con la intención de sacarlo, pero el buque finalmente quedó abandonado en el lugar y aún se puede visitar en la bajamar.

Fuente: Juan Pablo Estévez en Noticias Argentinas (NA).

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