“No es momento para una reforma, es momento de resolver la urgencia social”

El intendente de Río Grande advirtió que la crisis económica golpea con fuerza a los municipios por la caída de la coparticipación y el retiro del Estado nacional. Cuestionó el gasto político en una reforma constitucional, confirmó que mantiene diálogo con el gobernador pese a diferencias y reclamó un cambio profundo en el rumbo económico para sostener el desarrollo de Tierra del Fuego.  Dijo que “tenemos un atraso de entre 11 mil y 12 mil millones de pesos en coparticipación”, afirmó. Además, marcó que “hoy la crisis está cayendo sobre los hombros municipales”.

Río Grande.-  El intendente de Río Grande, Martín Pérez, trazó un duro diagnóstico sobre la situación económica que atraviesa la provincia y el país, marcada por la caída de recursos, el aumento de la asistencia social y el retiro del Estado nacional de áreas clave. 

En ese contexto, rechazó la “posibilidad de avanzar con una reforma constitucional y planteó que hoy la prioridad debe estar en atender la crisis que viven miles de familias”.

En rueda de prensa, Pérez destacó su participación en un reciente encuentro nacional de intendentes, donde, según señaló, quedó en “evidencia que la problemática es generalizada”. 

“Había más de doscientos intendentes de todo el país, de distintas fuerzas políticas, y todos con una problemática común: la caída estrepitosa de la coparticipación nacional”, explicó.

El jefe comunal detalló que “la situación se repite en todo el territorio, han caído los recursos, el Estado nacional ha decidido correrse absolutamente de todo, no finalizar obras, quitar subsidios al transporte y cortar programas que acompañaban a los municipios”. Frente a esto, fue contundente y manifestó que “se hace muy difícil gobernar de esa manera”.

 

Críticas al Gobierno nacional

 

“Hay un cinismo de no hacer nada y culpar a los municipios”, criticó, al tiempo que apuntó directamente contra la política nacional, a la que acusó de “desentenderse de las responsabilidades básicas”.

“Hay un cinismo por parte del Estado nacional, de no hacer absolutamente nada y querer culpar de todos los problemas a los municipios”, sostuvo.

En ese marco, remarcó el rol que “hoy cumplen los gobiernos locales para contener la crisis, si la situación social medianamente se logra sostener, con mucha dificultad, es porque los municipios hacemos la tarea cotidiana, la tarea social”.

A pesar del contexto, aseguró que “la gestión municipal continúa activa, seguimos haciendo obra pública, aunque en menor intensidad, y seguimos trabajando en la ciudad”. 

Y planteó una comparación directa al mantener que “imagínense si nosotros adoptáramos la posición del gobierno nacional de corrernos de todo y decir que el Estado no sirve para nada”.

Para el intendente, el debate es “más profundo, esto forma parte de una discusión que tenemos que dar en la Argentina, porque somos los municipios los que estamos afrontando esta crisis terrible”.

 

Más asistencia social y una ciudad golpeada por el desempleo

 

El impacto de la crisis ya se refleja con claridad en Río Grande, donde “se han incorporado lamentablemente muchas personas a la asistencia social permanente”, indicó Pérez.

Y agregó que “el desempleo se nota, es cuestión de andar en la calle y ver la situación de la actividad comercial, la cantidad de comercios que han cerrado”.

El intendente describió un escenario complejo para los vecinos al visibilizar que “es muy difícil hoy poder subsistir, se han encarecido los servicios, y eso es algo que un municipio solo no puede afrontar”.

En esa línea, insistió en la “necesidad de un trabajo conjunto, esto se tiene que abordar entre todos, la provincia haciendo su parte y el Estado nacional no se puede desentender”.

 

“Hoy la crisis está cayendo sobre los hombros municipales”

 

Para Pérez, la carga actual es “desproporcionada, hoy la crisis está cayendo sobre los hombros municipales, y Río Grande es la ciudad más golpeada de la provincia”.

 

Coparticipación, atraso de fondos y tensión con la provincia

 

El jefe comunal también se refirió a la relación con el gobierno provincial, marcada por dificultades en la distribución de recursos y al respecto dijo que “tenemos un atraso de entre 11 mil y 12 mil millones de pesos en coparticipación”, afirmó.

Explicó que “este retraso complica seriamente la gestión, son recursos que ya ingresaron a la provincia, pero hay demoras que se han ido incrementando, y eso nos termina afectando”.

A pesar de ello, destacó que “Río Grande mantiene cierto orden administrativo, entramos a esta crisis con una economía ordenada y finanzas ordenadas, pero con la dificultad de la escasez”.

En cuanto al vínculo con el gobernador, confirmó que “existe diálogo permanente, aunque con diferencias, yo lo llamo cuando necesito algo y me atiende, no siempre nos ponemos de acuerdo, pero hay un diálogo institucional, serio y racional”.

Y agregó que “hoy ese diálogo se centra en tratar de resolver la dificultad de los recursos, entendiendo la situación de cada uno”.

 

Reforma constitucional: “No es el momento”

 

Uno de los puntos más enfáticos de la entrevista fue su rechazo a avanzar con una reforma de la Constitución en el actual contexto y en este marco señaló que “no es momento para hacer una reforma, no es momento para que la política gaste una fortuna en elecciones”, sostuvo.

Pérez fue categórico al señalar que “no hay forma de que eso tenga un resultado positivo en un contexto tan doloroso para tantas familias”.

Además, cuestionó el impacto político de la medida al sostener que “lo único que va a hacer es que gane la antipolítica”.

En este contexto, cuanto más “antipolítica sea una propuesta, más votos va a obtener”.

Debate para el 2028

Como alternativa, propuso postergar el debate al señalar que “hay que pensar en el año 2028, con un nuevo gobernador que tenga esa herramienta luego de ser validado por el voto popular”.

Mientras tanto, insistió en priorizar lo urgente, “primero hay que resolver los problemas urgentes que tiene nuestra sociedad y después discutir los cambios de fondo”.

 

Un modelo en discusión y la necesidad de un nuevo rumbo

 

El intendente también vinculó la crisis actual con el rumbo económico nacional, al que “acusó de afectar directamente a Tierra del Fuego, el gobierno nacional está decidido a hacer desaparecer la provincia del mapa”, afirmó.

Entre los puntos que cuestionó, mencionó “la política antiindustrial, la apertura de importaciones y el recorte de recursos”.

También expresó su “rechazo a iniciativas estratégicas, dado que no compartimos el intento de instalación de una base militar extranjera en la provincia”.

Frente a este escenario, planteó la “necesidad de repensar el modelo de desarrollo, hay que trabajar con ideas nuevas, renovadas”.

En ese sentido, propuso redefinir el “rol del Estado, tenemos que lograr que el Estado no sea una carga para quien invierte, sino un acompañamiento para el sector privado que quiere desarrollar la provincia”.

 

Una crisis que exige prioridades claras

 

La posición de Martín Pérez sintetiza el momento que atraviesa Río Grande: una ciudad golpeada por la caída de recursos, el aumento de la demanda social y un contexto nacional adverso.

Mientras el debate político gira en torno a reformas estructurales, el intendente insiste en una prioridad: atender la emergencia. Y en ese marco, deja un mensaje claro hacia la dirigencia: antes de discutir cambios institucionales, hay que garantizar que la sociedad pueda sostenerse en medio de la crisis.

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