Escobar alertó que la crisis industrial ya golpea a Tierra del Fuego

El secretario general de ASIMRA sostuvo que los efectos de la apertura de importaciones y la caída del consumo se están materializando mucho más rápido de lo previsto, con suspensiones, reducción de turnos, comercios vacíos y trabajadores que abandonan la provincia. Además, lanzó una dura advertencia sobre el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que definió como una herramienta que permite a multinacionales operar sin controles, importar bienes sin aranceles, traer mano de obra extranjera y desplazar a las pymes nacionales. Aseguró que si ese esquema desembarca en Tierra del Fuego sería “una traición” a la provincia y reclamó una reacción urgente del arco político antes de que el daño sea irreversible.

Río Grande.- La preocupación crece en el sector industrial fueguino. Las suspensiones en las plantas fabriles, la reducción de la actividad productiva, la caída del consumo y la apertura de las importaciones ya comenzaron a mostrar consecuencias concretas en Tierra del Fuego y, según advirtió el secretario general de ASIMRA, Javier Escobar, el impacto está siendo mucho más acelerado de lo que incluso los propios sindicatos habían previsto.

Durante una entrevista concedida a FM La Isla, el dirigente metalúrgico realizó un duro diagnóstico sobre la actualidad de la industria fueguina y nacional, cuestionó las políticas económicas impulsadas por el Gobierno nacional y alertó sobre las consecuencias que podría generar la eventual aplicación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en la provincia.

Para Escobar, las señales que hoy se observan en las fábricas y en las calles confirman los pronósticos que los gremios venían realizando desde hace meses y al respecto se explayó al señalar que “se está concretando lo que siempre anunciamos y lo que muchos llegaban a vender como un paquete de mentiras, hoy ya está materializado”, afirmó.

 

Suspensiones, reducción de turnos y una ciudad que empieza a mostrar signos de deterioro

 

El dirigente sostuvo que la crisis ya no se limita a las estadísticas económicas o a los debates políticos, sino que “comenzó a reflejarse en la vida cotidiana de los fueguinos, en la industria electrónica ya se están viendo suspensiones y reducción de turnos completos”, señaló.

Pero el impacto, según explicó, trasciende el “ámbito fabril y se extiende a toda la actividad económica de la ciudad, uno camina por la ciudad y ve locales vacíos, carteles de alquiler y, lo que es peor todavía, compañeros y compañeras que toman retiros voluntarios o directamente se están yendo de la provincia”, advirtió.

Para Escobar, este escenario tiene responsables claramente identificados y al respecto sostuvo que “todo esto está relacionado con la apertura de importaciones, con la caída del consumo y con las políticas nacionales que se están llevando adelante”, sostuvo.

 

“No esperábamos que ocurriera tan rápido”

 

Uno de los aspectos que más inquietud genera en el sindicalismo industrial es la velocidad con la que comenzaron a aparecer las consecuencias de las medidas económicas.

Escobar reconoció que “existía preocupación por el rumbo adoptado por el Gobierno nacional, pero admitió que el deterioro llegó antes de lo imaginado, la verdad es que no esperábamos que esto sucediera tan rápido”, reconoció.

Según explicó, las modificaciones impulsadas en el marco de la reforma laboral también empiezan a generar tensiones dentro de las fábricas y a su entender, algunas empresas utilizan las “nuevas herramientas promovidas por el Gobierno para avanzar sobre derechos históricos de los trabajadores y modificar condiciones laborales que llevan décadas vigentes”.

“Se están usando estas herramientas para empezar a cambiar derechos históricos y preparar el terreno para futuras reformas de los convenios colectivos”, cuestionó.

 

La disputa por las condiciones laborales

 

Escobar hizo referencia a las discusiones que comenzaron a surgir en distintas empresas respecto de beneficios y condiciones laborales históricamente reconocidas en la industria fueguina.

En ese sentido, cuestionó iniciativas empresariales orientadas a modificar aspectos vinculados a los “comedores o a determinados beneficios adquiridos por los trabajadores, una negociación es cuando dos partes se sientan a buscar beneficios para los trabajadores y para la empresa. Cuando una sola parte impone condiciones para obtener beneficios individuales, eso no es una negociación”, afirmó.

Como ejemplo, mencionó situaciones planteadas recientemente dentro del sector industrial y al respecto explicó que “nosotros vamos a rechazar cualquier intento de eliminar un comedor o de quitar derechos históricos de la industria. En esos casos no hubo negociación; hubo simplemente una decisión unilateral de la empresa”, remarcó.

 

La alarma por el RIGI

 

Sin embargo, más allá de la coyuntura actual, el eje central de la preocupación expresada por Escobar estuvo vinculado al avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.

El dirigente sindical aseguró que “el caso recientemente conocido en San Juan constituye una señal de alerta para todo el país y demuestra las consecuencias concretas que puede tener la aplicación del régimen”.

Según explicó, bajo el paraguas del RIGI se autorizó la “construcción de un enorme complejo destinado a alojar a miles de trabajadores vinculados a proyectos mineros, lo que se está construyendo no es un barrio, es una ciudad”, afirmó.

Y detalló que “estamos hablando de un campamento para 5.000 personas, con clínica, comedor, restaurantes y toda la infraestructura necesaria para funcionar de manera independiente”.

 

Importaciones sin control y beneficios extraordinarios

 

Escobar explicó que el régimen otorga a las grandes multinacionales una serie de ventajas que, según su visión, generan una “competencia absolutamente desigual respecto de las empresas nacionales”.

“Cualquier empresa que haga una inversión superior a los 200 millones de dólares puede comprar directamente en cualquier parte del mundo sin regulaciones cambiarias, sin aranceles, sin IVA, sin ingresos brutos y sin prácticamente ningún tipo de control”, sostuvo.

Además, alertó sobre otro aspecto que considera particularmente graveal sostener que 

“también tienen una visa extraordinaria para traer mano de obra de cualquier país que ellos decidan”, señaló.

Para el dirigente sindical, este esquema no solamente implica una “cesión de beneficios económicos, sino también una amenaza directa para el entramado productivo nacional”.

 

“Destruyen a las pymes y a la industria argentina”

 

Escobar fue especialmente crítico respecto de las consecuencias que podría generar el RIGI sobre las pequeñas y medianas empresas.

“Lo que termina pasando es que destruyen a las pymes locales”, advirtió.

Según explicó, detrás de cada gran emprendimiento existe una “extensa red de proveedores nacionales que quedan desplazados cuando las multinacionales importan todos los bienes y servicios desde el exterior”.

“Si destruís toda la cadena de valor que abastece a esas industrias, después tampoco queda trabajo para los argentinos”, afirmó.

Y agregó que “detrás de la minería está la metalurgia, la industria automotriz, la textil, la farmacéutica, el comercio y una enorme cantidad de actividades que dependen de esa cadena productiva”.

 

Sin herramientas legales para frenarlo

 

Consultado sobre las posibilidades de resistir este proceso, Escobar admitió que las alternativas institucionales son muy limitadas.

“La verdad es que herramientas legales prácticamente no tenemos”, reconoció.

El dirigente recordó que el RIGI fue aprobado por el Congreso Nacional y que además las “provincias tienen la posibilidad de adherir al régimen, dentro de la ley, todo; fuera de la ley, nada. Se aprobó en Diputados, se aprobó en el Senado y muchas provincias están adhiriendo”, explicó.

Por ello, consideró que “la principal herramienta disponible sigue siendo la organización sindical y la denuncia pública, la única estrategia es la unidad del movimiento obrero y la resistencia para tratar de revertir estas políticas”, afirmó.

 

“Si se aprueba en Tierra del Fuego sería una traición”

 

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Escobar fue consultado sobre la posibilidad de que Tierra del Fuego adhiera a esquemas similares.

La respuesta fue categórica al indicar que “si esto se aprueba en Tierra del Fuego sería una traición a la provincia”, disparó.

A su entender, una decisión de ese tipo implicaría un golpe directo al “subrégimen industrial fueguino y a las herramientas de promoción que permitieron el desarrollo productivo de la provincia”.

“Sería un daño enorme y un degeneramiento institucional que el arco político provincial apruebe algo de estas características”, sostuvo.

Incluso adelantó que, de ser necesario, los sindicatos llevarán el debate a todos los ámbitos posibles y al respecto explicó que “si no nos dan espacio para discutirlo, lo vamos a denunciar públicamente y lo vamos a difundir porque no podemos permitir que esto avance sin discusión”, afirmó.

 

“Hay que actuar antes de que sea tarde”

 

Escobar insistió en que el problema ya no pertenece al terreno de las hipótesis, “esto no es algo que podría pasar. Está pasando”, remarcó.

Por eso reclamó una reacción urgente de los dirigentes políticos y de la sociedad en su conjunto.

“Tenemos la responsabilidad de advertir lo que está ocurriendo antes de que sea demasiado tarde”, sostuvo.

A su juicio, muchos legisladores y dirigentes que “acompañaron la aprobación del régimen comienzan ahora a tomar dimensión de las consecuencias reales que implica, cuando uno lee la letra chica entiende que muchas de estas decisiones no tienen vuelta atrás”, afirmó.

 

Una discusión que excede a Tierra del Fuego

 

Finalmente, el dirigente sindical remarcó que la defensa de la industria ya no puede abordarse desde una mirada sectorial o localista.

“No se trata solamente de Río Grande, de Tolhuin o de Ushuaia. Esto está ocurriendo en todo el país”, señaló.

Y concluyó con una advertencia que resume la preocupación del sindicalismo industrial frente al escenario actual al sostener que “ya no estamos discutiendo algo que podría suceder en el futuro, estamos viendo cómo se materializa y si no reaccionamos ahora, después será mucho más difícil reconstruir todo lo que se está perdiendo”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.