El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dáchary, calificó como “sumamente positiva” la participación argentina en el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, donde se aprobó por consenso una nueva resolución en respaldo al reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Destacó el trabajo diplomático realizado durante todo el año para sostener los apoyos internacionales, valoró el acompañamiento de los países de la región y de distintos bloques multilaterales, alertó sobre el avance británico en la explotación de hidrocarburos y recursos pesqueros en el Atlántico Sur, y sostuvo que el Secretario General de la ONU debe asumir el rol que le asignan las resoluciones internacionales para impulsar una solución definitiva a la controversia. Además, remarcó que el caso Malvinas constituye un proceso de recuperación de la integridad territorial argentina y no un reclamo de autodeterminación para crear un nuevo Estado.
Río Grande.- El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dáchary, realizó un balance altamente positivo de la participación argentina en una nueva sesión del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), donde volvió a aprobarse por consenso una resolución que insta al Reino Unido a reanudar las negociaciones por la soberanía de las Islas Malvinas.
Durante una entrevista concedida a FM del Pueblo, el funcionario provincial destacó el respaldo internacional conseguido por la Argentina, resaltó el trabajo realizado por la misión diplomática ante Naciones Unidas y advirtió que el contexto internacional vuelve especialmente relevante la cuestión Malvinas frente al inminente inicio de la explotación de hidrocarburos por parte del Reino Unido en aguas del Atlántico Sur.
Una resolución aprobada por consenso
Dáchary explicó que “el principal objetivo que persigue Argentina cada año en el Comité de Descolonización consiste en mantener el consenso internacional alrededor del reclamo soberano, siempre todos los años hay una apuesta de mínima que tiene que buscar nuestro país, que es mantener las declaraciones por consenso”.
Subrayó que “alcanzar ese consenso tiene un enorme valor político y diplomático, el hecho de que tengan consenso significa que ningún país pide la apertura de votos y se entiende que la resolución sale aprobada por unanimidad”.
Para el funcionario, lograr nuevamente ese resultado demuestra que “la posición argentina continúa conservando un amplio respaldo internacional pese a las diferencias que algunos países puedan mantener respecto del conflicto”.
La explotación de hidrocarburos encendió una nueva alarma
Uno de los aspectos que Dáchary consideró más relevantes del encuentro fue el creciente respaldo internacional frente al avance británico sobre los recursos naturales del Atlántico Sur.
Recordó que “en los próximos años comenzará la explotación de hidrocarburos en la cuenca de Malvinas, una situación que Argentina viene denunciando desde hace tiempo, ya es una situación real que en un par de años comience la explotación de hidrocarburos en la cuenca de Malvinas”.
Señaló que “este escenario fue expresamente planteado por el presidente durante el discurso del 2 de abril y volvió a ocupar un lugar central en el debate desarrollado en Naciones Unidas”.
Según explicó, numerosos países hicieron referencia directa a esa problemática como “Chile, Perú, Brasil y Venezuela que denunciaron explícitamente esta situación en un claro apoyo a la Argentina y a la defensa de sus derechos soberanos y de sus recursos naturales”.
A ello se sumó el acompañamiento institucional de distintos organismos regionales, donde “también hubo un fuerte respaldo del Mercosur y de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur”.
Posibles acciones internacionales contra el Reino Unido
Dáchary sostuvo que el nuevo escenario internacional habilita a la Argentina a evaluar medidas adicionales frente al avance británico.
Entre ellas mencionó la posibilidad de recurrir al Tribunal Internacional del Mar.
“Una de las medidas puede ser ir al Tribunal Internacional del Mar para denunciar lo que está haciendo el Reino Unido”.
Explicó que “Londres continúa incumpliendo resoluciones vigentes de Naciones Unidas, no solamente desconoce las resoluciones que llaman a reanudar las negociaciones, sino también el principio de no innovar sobre los recursos naturales hasta que exista una solución definitiva”.
Un reconocimiento al trabajo diplomático argentino
Pese a mantener diferencias con algunas decisiones de política exterior adoptadas por la Cancillería, Dáchary reconoció el trabajo realizado por la representación argentina ante Naciones Unidas.
“Muchas veces tenemos una postura muy crítica sobre distintas acciones de Cancillería, pero hay que reconocer que la misión argentina ante la ONU hizo un gran trabajo”.
A su entender, el resultado obtenido no fue casualidad porque “podemos celebrar una nueva resolución por consenso del C-24”.
El funcionario explicó que “cada intervención pronunciada durante la sesión es fruto de un trabajo diplomático que demanda meses de negociaciones, los discursos preparados son el trabajo de todo un año, es la labor permanente de ir construyendo adhesiones”.
Un punto de no retorno para la Argentina
Durante el debate, el tema de la explotación de recursos naturales ocupó un lugar central.
Dáchary destacó que “la diplomacia argentina logró instalar esa cuestión como uno de los ejes del reclamo”.
“A diferencia del año pasado hubo un trabajo específico para situar este tema, que representa un punto de no retorno para la Argentina”.
También cuestionó la presencia de expositores favorables a la posición británica que defendieron la explotación económica de las islas al marcar que “resultaba hasta provocador escuchar que el 55 por ciento de la riqueza de Malvinas proviene de las licencias de pesca, cuando todos sabemos que esos son recursos de todos los argentinos”.
Advirtió que, “si la explotación pesquera se complementa con la extracción de hidrocarburos, el escenario futuro será mucho más complejo”.
“Si el saqueo de la pesca ahora se perfecciona con los hidrocarburos, será mucho más difícil pensar en la reapertura de negociaciones”.
Preservar los apoyos internacionales
El secretario provincial consideró especialmente importante que Argentina haya logrado conservar el respaldo histórico de numerosos países.
Incluso destacó cambios en la postura de algunas delegaciones que tradicionalmente mantenían posiciones más cercanas al Reino Unido al sostener que “hubo países cuyos discursos fueron mucho más medidos y pusieron mayor énfasis en la solución pacífica de las controversias antes que en la autodeterminación”.
Para Dáchary, cada palabra pronunciada en Naciones Unidas tiene un peso específico porque “acá no existen los sinónimos; cada palabra y cada coma cuentan”, explicó.
La autodeterminación, ‘la carta desesperada’ del Reino Unido
Otro de los ejes de la entrevista fue la utilización por parte del Reino Unido del principio de autodeterminación de los pueblos.
Dáchary rechazó ese argumento y sostuvo que “la autodeterminación es la carta desesperada que vienen jugando los británicos desde hace varios años”.
Recordó que “quienes defienden esa postura suelen invocar que los actuales habitantes representan la séptima generación nacida en las islas”.
Sin embargo, consideró que “ese razonamiento carece de sustento jurídico, siete generaciones no llegan al inicio de los tiempos, en 1833 desalojaron violentamente a las autoridades argentinas legalmente constituidas”.
Por ello sostuvo que “ese argumento no reúne ninguno de los requisitos exigidos por Naciones Unidas para reconocer un proceso de autodeterminación”.
El llamado al Secretario General de la ONU
Dáchary también hizo especial hincapié en el rol que debe cumplir el Secretario General de Naciones Unidas.
Explicó que “la mayoría de los países recordó durante la sesión que ese funcionario posee un mandato específico establecido por las propias resoluciones del organismo, es un recordatorio muy claro: usted no está haciendo lo que tiene que hacer”.
Añadió que la responsabilidad del Secretario General consiste en “impulsar activamente una solución negociada, tiene que hacer todo lo posible para solucionar urgentemente esta controversia”.
A su juicio, ese “mandato no ha sido plenamente ejercido ni por el actual secretario general ni por sus antecesores”.
El tiempo juega en contra de la Argentina
El funcionario insistió en que “la demora favorece exclusivamente a la estrategia británica, el tiempo no es amigo de la Argentina”.
Explicó que “mientras transcurren los años continúan aumentando la población instalada en las islas, la explotación de recursos naturales y el proceso de militarización”.
Además, vinculó esa situación con la creciente importancia geopolítica del Atlántico Sur y al respecto dijo que “hoy hablamos permanentemente de China, Estados Unidos y Rusia porque todos miran al Atlántico Sur”.
El respaldo regional volvió a quedar en evidencia
Dáchary destacó especialmente el acompañamiento recibido por parte de los países latinoamericanos y mencionó el respaldo de “China y Rusia, pero hizo una valoración especial sobre Chile”.
Recordó que “Argentina ni siquiera integra formalmente el Comité de Descolonización y que, desde hace años, es Chile quien presenta oficialmente el tratamiento del caso Malvinas”.
“Quien introduce el reclamo argentino es justamente Chile, y creo que tenemos que estar muy agradecidos por eso”.
También resaltó el cambio experimentado por la política exterior chilena desde el retorno de la democracia.
“Ha cambiado completamente la postura de Chile respecto de Argentina y eso es un gran dato”.
Además, celebró que el reclamo soberano permanezca al margen de las diferencias ideológicas entre los gobiernos latinoamericanos y al respecto dijo que “felizmente sigue estando blindado el reclamo soberano argentino frente a los distintos posicionamientos políticos que puedan tener los presidentes”.
Un trabajo que comienza nuevamente desde cero
Lejos de considerar que el respaldo obtenido garantiza futuros resultados, Dáchary explicó que “la construcción diplomática debe renovarse año tras año”.
Relató incluso una conversación mantenida con el embajador argentino ante Naciones Unidas y al respecto sostuvo que “literalmente mañana ya tenemos que empezar a trabajar para el año que viene”.
Describió la tensión que se vive hasta el momento mismo en que cada país presenta formalmente su posición.
“Hasta que no se leen las declaraciones oficiales nunca tenés la certeza de que las cosas van a salir como uno espera”.
Malvinas, un caso único dentro de la descolonización
Sobre el final de la entrevista, Dáchary remarcó que “el caso Malvinas posee características completamente distintas al resto de los procesos analizados por Naciones Unidas”, dijo, al tiempo que explicó que “la mayoría de los territorios sometidos a descolonización terminaron convirtiéndose en nuevos Estados independientes”.
Sin embargo, sostuvo que “la situación de Malvinas responde a una lógica completamente diferente, el caso Malvinas es un caso especial y particular”.
Y concluyó con una definición que resume la posición argentina al indicar que
“acá no queremos que nazca un país de las Malvinas; lo que buscamos es la recuperación de la integridad territorial de nuestro país, vulnerada desde 1833”.
Finalmente recordó que, de los cerca de 80 territorios sometidos originalmente a procesos de descolonización, sólo permanecen 17 pendientes de resolución, entre ellos las Islas Malvinas, reafirmando que la causa argentina continúa siendo uno de los casos emblemáticos que aún esperan una solución definitiva en el ámbito de las Naciones Unidas.
