Maximiliano Uriona confirmó que ya comenzaron a convocar trabajadores para poner nuevamente en marcha la producción, con una previsión inicial de entre 300 y 350 equipos. Sin embargo, todavía se negocia el acuerdo que determinará cuántos operarios serán incorporados y si habrá un sistema de rotaciones. “Cada compañero que ingresa es el resultado de la lucha”, sostuvo. Mientras avanza esta primera etapa, los trabajadores mantienen como objetivo que se concrete la compra de las instalaciones de la ex Aires del Sur y alertan por el impacto laboral que tendría la reducción del proceso productivo de aires acondicionados impulsada a nivel nacional.
Río Grande.- Después de meses de conflicto, incertidumbre y lucha por la continuidad laboral, los trabajadores de la ex Aires del Sur comenzaron a transitar una nueva etapa con las primeras reincorporaciones destinadas a poner nuevamente en funcionamiento la producción de aires acondicionados. La reactivación, aunque todavía parcial y rodeada de interrogantes, representa para los operarios el primer resultado concreto después de un prolongado período de reclamos.
Maximiliano Uriona, trabajador y uno de los delegados de Aires del Sur, confirmó en diálogo con FM La Isla que comenzó la operatoria y que ya se produjeron las primeras convocatorias de personal.
“Por suerte podemos comunicar que la locación arrancó y ya empezaron a darse los primeros ingresos de los compañeros, en lo que es el sector de servicios. A medida que vaya llegando material van a ingresar más compañeros según las necesidades de la empresa”, explicó.
La expectativa ahora está concentrada en conocer cuál será el alcance definitivo de esta reapertura y según señaló Uriona, todavía “no existe una cifra cerrada respecto de la cantidad total de trabajadores que podrán volver a sus puestos, debido a que el gremio y la empresa continúan trabajando sobre el acta que deberá establecer las condiciones de esta nueva etapa”.
“Justamente eso es lo que está discutiendo nuestro gremio junto con la empresa. Están afinando el acta de acuerdo. Estamos todos ansiosos esperando eso para saber cuál va a ser el número total y si vamos a seguir haciendo rotaciones o no”, precisó.
Primeras reincorporaciones y expectativa por nuevas convocatorias
El proceso ya comenzó a traducirse en ingresos concretos, donde, Uriona detalló que “hasta el día anterior habían sido convocados nueve trabajadores y que posteriormente se sumó el llamado a alrededor de otros 14 compañeros”.
“Nos van avisando a quiénes va convocando la empresa y eso nos pone muy contentos, porque cada compañero que ingresa es el resultado de la lucha”, remarcó.
La selección del personal no se realiza de manera aleatoria, sino de acuerdo con las funciones que cada trabajador desempeñaba anteriormente dentro de la planta y con las necesidades que surgen para cada etapa de la producción.
Uriona explicó que previamente se realizaron entrevistas individuales en las que cada operario detalló su experiencia y las tareas que desarrollaba dentro de la fábrica.
“La empresa iba entrevistando a los compañeros y cada uno iba explicando lo que hacía. A partir de esa información es que la empresa va convocando”, indicó.
La modalidad también responde a la secuencia habitual de puesta en funcionamiento de una línea industrial. Primero comienzan a trabajar determinados sectores y posteriormente, a medida que avanza el proceso y llega el material necesario, se incorporan las líneas de producción.
“Es lo que normalmente pasaba cuando inicia el ciclo de producción. Con este proceso, que todavía sigue siendo el proceso actual, se da el puntapié con servicios, el sector de tubo y el sector de placa. Luego de eso arrancan las líneas. Siempre fue esa la forma de ingreso”, explicó.
Entre 300 y 350 equipos para volver a producir
La producción prevista para esta primera etapa será sensiblemente inferior a los niveles que manejaba anteriormente la planta. De acuerdo con Uriona, inicialmente se habla de “fabricar entre 300 y 350 equipos de aire acondicionado, pero eso puede variar según la necesidad de la empresa”, señaló.
La cifra representa aproximadamente la mitad del volumen que fabricaban cuando la planta se encontraba funcionando normalmente. Sin embargo, para los trabajadores adquiere importancia porque implica volver a poner en marcha instalaciones que permanecieron atravesadas por la incertidumbre.
“Es la mitad de lo que hacíamos cuando trabajábamos, pero sigue siendo el inicio para poder volver a empezar”, valoró Uriona.
El delegado aclaró que “las cuestiones comerciales vinculadas con la colocación de los equipos y las decisiones empresariales sobre el volumen final de fabricación no están bajo conocimiento de los trabajadores, eso lo maneja la empresa. Nosotros somos mano de obra”, sostuvo.
Pero la reanudación de la producción no significa que el conflicto esté terminado. Para los operarios queda pendiente una discusión que consideran decisiva como lo es conseguir que alguien adquiera definitivamente las instalaciones de la ex Aires del Sur y que los trabajadores formen parte de esa continuidad productiva.
“Nuestro objetivo es lograr que se compre la fábrica”
Uriona dejó en claro que “la puesta en marcha de esta producción constituye un avance, aunque el objetivo central continúa siendo asegurar una solución definitiva para la planta y sus trabajadores”.
“Seguimos insistiendo en el reclamo que nos queda pendiente, que es lograr que se compre la fábrica”, afirmó.
Ante la desaparición de la firma Aires del Sur, la pelea está enfocada en la adquisición de las instalaciones y en que cualquier proyecto futuro contemple también la continuidad de quienes trabajaban allí.
“Que se compren las instalaciones y que digan: ‘Muchachos, ustedes están dentro del paquete’. Ese es nuestro nuevo objetivo, el más difícil de todos”, sintetizó.
El trabajador reconoció que “esta etapa dependerá en buena medida de las decisiones que se adopten en el ámbito judicial, pero sostuvo que los operarios buscarán demostrar que existe capacidad y voluntad para sostener la actividad industrial”.
“Haremos nuestra parte y demostraremos la voluntad que pusimos durante todos estos meses de lucha, que queremos trabajar y que somos empleados preparados para trabajar”, expresó.
Para Uriona, la reincorporación de compañeros constituye precisamente una “demostración de que detrás del conflicto existe una estructura laboral capacitada para volver rápidamente a la actividad cuando aparecen las condiciones productivas”.
La preocupación por la reducción del proceso productivo
Más allá de la situación particular de la ex Aires del Sur, Uriona puso el foco sobre otro problema que podría condicionar seriamente el futuro del empleo en la fabricación de aires acondicionados: los cambios en el proceso productivo promovidos por el Gobierno nacional.
Según explicó, el esquema actual permite que “la producción comience incorporando trabajadores en sectores como servicios, tubo y placa, antes de avanzar hacia las líneas. La preocupación radica en que la modificación prevista eliminaría precisamente parte de esas etapas”.
“Lo que sí sabemos es que va a ser un problema si el Gobierno no da marcha atrás con la resolución que achica el proceso eliminando esos dos sectores”, advirtió.
Desde la mirada de los trabajadores, la reducción de etapas productivas podría significar una menor necesidad de mano de obra y, en consecuencia, nuevos puestos de trabajo comprometidos.
Uriona reconoció que “las empresas buscan mejorar su competitividad y reducir costos, pero planteó que esa lógica puede trasladar el impacto directamente sobre los operarios”.
“Las patronales siempre buscan su ventaja para ser competitivas. El problema somos los trabajadores que quedamos dando vueltas. Desgraciadamente es un hecho que es real”, afirmó.
Por ese motivo, adelantó que “los trabajadores permanecerán a disposición de las decisiones que adopten tanto el cuerpo de delegados como el sindicato para intentar revertir la medida”.
“Nosotros estamos siempre a disposición de lo que decida el Congreso de Delegados y nuestro sindicato, y acompañaremos todas las medidas que haya que hacer para lograr frenar eso”, sostuvo.
Uriona también señaló que “existen gestiones políticas para intentar modificar la situación y diferenció las posiciones asumidas frente al problema”.
“Las representaciones políticas a nivel provincial lo están intentando; a nivel nacional los diputados oficialistas no dicen nada, pero los que son opositores y representan a los trabajadores lo están intentando”, manifestó.
Para el delegado, si las instancias institucionales no alcanzan, la discusión terminará excediendo el caso puntual de Aires del Sur porque estará en juego una cantidad mayor de puestos industriales.
“La última alternativa que queda es que, como pueblo, defendamos eso. No solamente por aire acondicionado, sino porque son más puestos de trabajo que se van a perder para el año que viene, que es donde se va a ver el efecto. Va a ser un serio problema en la ciudad de Río Grande”, alertó.
Mientras esperan volver, changas y una rifa para sostener a las familias
La reactivación tampoco resolvió todavía la situación económica cotidiana de la mayoría de los trabajadores. Las incorporaciones recién están comenzando y buena parte del personal continúa sin ingresos laborales regulares.
“Desgraciadamente, como vengo diciendo, recién empiezan a ingresar compañeros, con lo cual ingresos todavía no hay”, explicó Uriona.
En ese contexto, muchos trabajadores continúan sosteniéndose mediante trabajos ocasionales y las actividades solidarias organizadas durante el conflicto.
“Nuestro método para poder generar un ingreso sigue siendo las changas, en lo poco o mucho que se logra, y a través de los bonos”, señaló.
Una de las principales iniciativas será el sorteo de un automóvil cero kilómetro previsto para el próximo 18 de octubre, Día de la Madre. El sorteo se realizará a las 20 horas en la planta de Aires del Sur y será transmitido en vivo a través de las cuentas de ADS Río Grande en Facebook e Instagram, con fiscalización de un auditor del IPRA.
El automóvil, según recordó Uriona durante la entrevista, fue aportado a los trabajadores a partir de una donación realizada por el intendente junto con el PJ. Los números tienen un valor de 40 mil pesos y todo lo recaudado se destinará directamente a los trabajadores.
Uriona admitió que “la comercialización de los bonos no resulta sencilla debido al deterioro económico general y a la existencia de numerosos conflictos laborales que también recurren a mecanismos solidarios”.
“Cuesta, porque sabemos la situación y sabemos que no es solamente nuestro conflicto. Cuando tuvimos que entrar en esto vimos que hay un montón de sorteos y rifas. Tenemos que intentar que la gente que pueda colaborar, colabore”, expresó.
Asimismo, aclaró que “solamente participarán del sorteo los números efectivamente vendidos, por lo que el automóvil necesariamente tendrá un ganador entre quienes hayan adquirido su bono”.
Una reactivación que todavía no cierra el conflicto
Para los trabajadores de la ex Aires del Sur, el escenario cambió respecto de los meses de mayor incertidumbre: existe una producción proyectada, comenzaron las reincorporaciones y la planta empieza nuevamente a mostrar movimiento. Sin embargo, las definiciones estructurales siguen pendientes.
El volumen inicial de entre 300 y 350 equipos aparece como un primer paso, pero todavía resta saber cuántos trabajadores terminarán incorporándose, si será necesario implementar rotaciones y qué posibilidades existen de transformar esta reapertura parcial en una continuidad productiva estable.
Por eso, Uriona insistió en que cada llamado representa mucho más que una incorporación individual. Después de meses de reclamos, los trabajadores interpretan las primeras reincorporaciones como un resultado de la organización sostenida para evitar el cierre definitivo y preservar los puestos laborales.
La discusión de fondo, no obstante, continúa abierta: conseguir que las instalaciones de la ex Aires del Sur sean adquiridas y que sus trabajadores queden comprendidos dentro de un proyecto productivo permanente.
A esa incertidumbre se agrega la modificación del proceso productivo nacional, que para Uriona podría profundizar el impacto sobre el empleo industrial fueguino a partir del próximo año.
Así, mientras vuelven a ingresar trabajadores y comienza a ponerse nuevamente en movimiento la producción, el delegado resumió el espíritu con el que afrontan esta nueva etapa: “Cada compañero que ingresa es el resultado de la lucha”.
