El pago del premio anual destrabó el conflicto en el Grupo Mirgor

La Unión Obrera Metalúrgica y tres empresas del conglomerado fabril habrían alcanzado una salida negociada tras semanas de incertidumbre. La inclusión de una suma superior a los 3 millones de pesos por trabajador destrabó las discusiones en IATEC, Famar y Brightstar, mientras que el personal de la razón social principal, Mirgor, quedó marginado del beneficio por la falta de acuerdo. Las partes asumieron el compromiso de mantener la “paz social” en un contexto productivo delicado para Tierra del Fuego.

Río Grande – En la ciudad de Río Grande, la extensa instancia de negociación entre el Grupo Mirgor y la conducción de la UOM comenzó a dar algunos frutos tras el convulsionado escenario que se abrió con la ola de despidos, medida que derivó posteriormente en un esquema de suspensiones con la liquidación del 75 por ciento de los salarios. Fuentes cercanas a las tratativas confirmaron que los términos que trascendieron en las últimas horas no cuentan aún con una comunicación oficial, dado el estricto hermetismo que mantuvieron tanto la firma como el gremio metalúrgico durante todo el proceso de diálogo formalizado en la cartera laboral.

El desenlace de las conversaciones trajo un alivio parcial a las plantas del parque industrial fueguino. «El pago del premio anual de producción fue un factor central debido a que es un reclamo histórico», explicaron voces con acceso al expediente sobre la cifra que supera los tres millones de pesos por cada operario. La firma del acta contempla a las razones sociales IATEC, Famar y Brightstar, entidades que aceptaron la exigencia para recomponer los ingresos del personal afectado por los vaivenes de la producción electrónica.

Sin embargo, la resolución del diferendo expuso una marcada disparidad entre los establecimientos fabriles del mismo grupo empresarial. «La firma Mirgor S.A.C.I.F.I.A. optó por no firmar el acuerdo y, a raíz de ello, los operarios de la mencionada razón social no percibirán el bono anual debido a que quedan excluidos del beneficio», señalaron las mismas fuentes al referirse a la posición adoptada por la casa matriz, donde los delegados del sector respondieron a la decisión de la base y decidieron mantenerse al margen del esquema acordado.

Más allá de lo estrictamente salarial, el convenio suscripto fija pautas de trabajo para el mediano plazo en un clima castigado por la merma en la actividad económica. En ese sentido, la patronal y la representación sindical expresaron su intención de encauzar las relaciones “bajo un marco de previsibilidad” que evite nuevas medidas de fuerza en las líneas de montaje.

Las actas rubricadas reflejan que «ambas partes manifestaron el compromiso de trabajar en pos de optimizar la productividad y eficiencia debido a que la competitividad del negocio es factor principal para sostener los puestos de trabajo». De igual modo, las representaciones ratificaron la necesidad de priorizar la resolución pacífica de los contenciosos futuros para garantizar el funcionamiento continuo de las instalaciones situadas en la zona norte de la isla.

A fin de evitar eventuales paralizaciones de los procesos productivos, las partes habrían acordado «resolver cualquier discrepancia o divergencia mediante el diálogo, sin medidas de fuerza que alteren la producción». La efectividad de esta cláusula estará supeditada a la evolución de las variables industriales y al cumplimiento de los compromisos salariales asumidos en el ámbito del Ministerio de Trabajo.