La directora de AFARTE cuestionó con dureza el informe del organismo internacional y aseguró que el análisis “se basa en un Excel” sin contemplar el valor estratégico, la soberanía ni el impacto poblacional del régimen. También rechazó el costo fiscal atribuido y denunció desconocimiento sobre el funcionamiento de la industria electrónica. En ese marco, lanzó una invitación directa al señalar que “me gustaría muchísimo invitar a la gente del Banco Mundial a las plantas fueguinas y que puedan corroborar con sus propios ojos que lo que sucede en las plantas de Tierra del Fuego es lo mismo que sucede en las plantas de Brasil, en Manaos, del norte de México, de Polonia, de Hungría, etcétera, donde se produce electrónica de
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